Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe El canciller del Perú, Hugo de Zela, anunció el restablecimiento inmediato del Grupo de Trabajo Binacional de Fronteras con Chile, luego de sostener una conversación telefónica con su par chileno, Francisco Pérez Mackenna. En declaraciones a la prensa, el titular de la Cancillería peruana señaló que ambos países han comprometido su trabajo conjunto en materia de migración irregular —un tema prioritario que ha cobrado impulso desde que el presidente de Chile, José Antonio Kast, informara personalmente a su homólogo peruano, José María Balcázar, de su intención de pasar de propuestas de campaña a acciones concretas durante su reunión el pasado 10 de marzo.
De Zela enfatizó que las medidas implementadas recientemente por Chile dentro de su territorio fueron notificadas previamente al Perú: “No ha sido una sorpresa”, afirmó. El grupo de trabajo reactivado será el foro principal para abordar temas concretos como la vigilancia conjunta de la frontera, el intercambio de información, el despliegue de herramientas de monitoreo electrónico para detectar cruces no autorizados y la coordinación de procedimientos para vías de migración regular. El objetivo principal, según el ministro, es garantizar una “migración segura y ordenada” para ambos países.
El canciller también destacó que el Perú no cuenta con la capacidad para absorber más migrantes irregulares, enmarcando el problema como un desafío regional y no solo bilateral. Confirmó que el Perú ya está en contacto con otros países vecinos —incluyendo Ecuador, Colombia y Bolivia— para desarrollar estrategias de cooperación regional coordinadas que limiten el crecimiento de los flujos migratorios irregulares. Esto se alinea con esfuerzos más amplios en la Comunidad Andina (CAN) y la Alianza del Pacífico, donde los estados miembros han enfatizado repetidamente la necesidad de responsabilidad compartida en la gestión de la migración.
Asimismo, Pérez Mackenna transmitió la intención de Chile de mejorar la infraestructura en los pasos fronterizos autorizados entre Tacna (Perú) y Arica (Chile), con planes para agilizar los tiempos de atención a viajeros y envíos comerciales. Esta iniciativa busca impulsar el comercio y el turismo bilaterales, que históricamente han sido motores clave de la actividad económica en la región fronteriza. En 2025, el comercio entre Perú y Chile superó los US$8 mil millones, siendo los productos agrícolas, minerales y bienes manufacturados los que más participaron en los intercambios. Tacna y Arica solos gestionan casi el 30% del movimiento transfronterizo entre ambos países, lo que hace que las mejoras en infraestructura sean un paso fundamental para la integración económica.
De Zela concluyó señalando que la oficina consular del Perú en Arica y su dirección desconcentrada en Tacna permanecen en máxima alerta para monitorear la zona fronteriza y atender cualquier situación emergente de manera oportuna. Esto se enmarca en una serie de esfuerzos recientes para fortalecer la gobernanza fronteriza en el Perú, entre los que se incluyen el despliegue de personal adicional de inmigración y policía en 2025 y la implementación de un sistema de identificación biométrica en los principales pasos fronterizos.
El contexto histórico muestra que las relaciones fronterizas entre Perú y Chile han evolucionado significativamente desde la resolución de la disputa marítima en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en 2014. Si bien la migración ha sido un punto de tensión en algunas ocasiones —especialmente durante los picos de cruces irregulares en 2023 y 2024—, ambos países han priorizado cada vez más el diálogo, con iteraciones previas del Grupo de Trabajo Binacional de Fronteras enfocadas en temas como la protección ambiental, los esfuerzos contra el contrabando y el intercambio cultural.
DATOS
1.- El diálogo bilateral reemplaza la acción unilateral: El restablecimiento del grupo de trabajo refleja un cambio hacia la gestión coordinada de desafíos compartidos, con ambos países pasando de medidas individuales a priorizar soluciones conjuntas —un paso positivo para la estabilidad fronteriza a largo plazo.
2.- La migración se enmarca como un desafío regional: Al ponerse en contacto con otras naciones vecinas, el Perú reconoce que la migración irregular no puede abordarse solo mediante esfuerzos bilaterales, destacando la necesidad de estrategias integradas en toda la región andina y del Pacífico.
3.- La integración económica se vincula a la gobernanza fronteriza: Los planes para mejorar la infraestructura en los pasos de Tacna-Arica relacionan la gestión migratoria con objetivos más amplios de impulsar el comercio y el turismo, demostrando cómo las políticas fronterizas pueden apoyar el desarrollo económico.
4.- La cooperación institucional se basa en avances históricos: La iniciativa se apoya en años de avances diplomáticos entre Perú y Chile, incluyendo la resolución de la disputa marítima, y refuerza el papel de los mecanismos binacionales en la atención de temas transfronterizos complejos.
Fuente: Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe

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Peru and Chile reactivate border working group: We will address a work agenda of challenges with a regional focus on safe migration and strong economic ties.
Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe Peru’s Foreign Minister Hugo de Zela announced the immediate resumption of the Binational Border Working Group with Chile, following a phone call with his Chilean counterpart Francisco Pérez Mackenna. In press statements, the head of Peru’s Ministry of Foreign Affairs noted that both nations have committed to joint work on irregular migration — a priority issue that has gained momentum since Chilean President José Antonio Kast personally informed his Peruvian counterpart José María Balcázar of his intention to move from campaign proposals to concrete action during their meeting on March 10.
De Zela emphasized that recent measures implemented by Chile within its territory were previously communicated to Peru: “It was not a surprise,” he stated. The reactivated working group will serve as the main forum to address practical matters including joint border surveillance, information exchange, deployment of electronic monitoring tools to detect unauthorized crossings, and coordination on procedures for regular migration pathways. The overarching goal, according to the minister, is to ensure “safe and orderly migration” for both countries.
The foreign minister also highlighted that Peru does not have the capacity to absorb additional irregular migrants, framing the issue as a regional challenge rather than a bilateral one. He confirmed that Peru is already engaging with other neighboring countries — including Ecuador, Colombia, and Bolivia — to develop coordinated regional cooperation strategies aimed at curbing the growth of irregular migration flows. This aligns with broader efforts in the Andean Community (CAN) and the Pacific Alliance, where member states have repeatedly emphasized the need for shared responsibility in managing migration.
Additionally, Pérez Mackenna conveyed Chile’s intention to improve infrastructure at authorized border crossings between Tacna (Peru) and Arica (Chile), with plans to streamline processing times for travelers and commercial shipments. This initiative seeks to boost bilateral trade and tourism, which have historically been key drivers of economic activity in the border region. In 2025, trade between Peru and Chile reached over US$8 billion, with agricultural products, minerals, and manufactured goods accounting for most exchanges. Tacna and Arica alone handle nearly 30% of cross-border movement between the two countries, making infrastructure improvements a critical step for economic integration.
De Zela concluded by noting that Peru’s consular office in Arica and its decentralized directorate in Tacna remain on high alert to monitor the border area and address any emerging situations promptly. This follows a series of recent efforts to strengthen border governance in Peru, including the deployment of additional immigration and police personnel in 2025 and the implementation of a biometric identification system at key crossings.
Historical context shows that border relations between Peru and Chile have evolved significantly since the resolution of the maritime dispute at the International Court of Justice (ICJ) in 2014. While migration has been a point of tension at times — particularly during peaks in irregular crossings in 2023 and 2024 — both countries have increasingly prioritized dialogue, with previous iterations of the Binational Border Working Group focusing on issues like environmental protection, anti-smuggling efforts, and cultural exchange.
DATA
1.- Bilateral dialogue replaces unilateral action: The resumption of the working group reflects a shift toward coordinated management of shared challenges, with both countries moving beyond individual measures to prioritize joint solutions — a positive step for long-term border stability.
2.- Migration is framed as a regional challenge: By engaging other neighboring nations, Peru acknowledges that irregular migration cannot be addressed through bilateral efforts alone, highlighting the need for integrated strategies across the Andean and Pacific regions.
3.- Economic integration is tied to border governance: Plans to improve infrastructure at Tacna-Arica crossings link migration management to broader goals of boosting trade and tourism, demonstrating how border policies can support economic development.
4.- Institutional cooperation builds on historical progress: The initiative builds on years of diplomatic advances between Peru and Chile, including the resolution of the maritime dispute, and reinforces the role of binational mechanisms in addressing complex cross-border issues.
Source: Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe