Agroexportaciones peruanas crecen 1.9% en ocho meses de 2026, pero pierden impulso frente a riesgos climáticos y menores precios en sus envíos. Se confirma que 'El Niño' empieza a presionar a la baja los rendimientos agrícolas.

Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe Las exportaciones agropecuarias peruanas sumaron 8,005 millones de dólares entre enero y agosto de 2026, lo que representa un crecimiento de 1.9% frente al mismo periodo de 2025, cuando registraron 7,856 millones de dólares, según datos de la Asociación de Exportadores (ADEX). Si bien el resultado es positivo, muestra una marcada desaceleración comparada con los dinamismos registrados en los primeros ocho meses de 2025 (21%) y 2024 (20%), lo que ha encendido las alertas en el sector.

Del mismo modo, en ese sentido, el comportamiento mensual refleja una tendencia mixta. De los ocho meses analizados, solo cinco mostraron crecimiento: enero (8.5%), febrero (3.1%), marzo (4.9%), abril (5.6%) y agosto (1.5%). En contraste, se registraron retrocesos en mayo (-4.8%), junio (-0.9%) y julio (-2.8%), lo que sugiere una pérdida de impulso en el segundo trimestre del año.

Por rubros, las agroexportaciones se dividen en dos grandes grupos. Los despachos agroindustriales, con 7,230.6 millones de dólares, concentraron el 90.3% del total y crecieron 1.8%. Por su parte, los productos del agro tradicional sumaron 774.5 millones de dólares, representando el 9.7% restante y mostrando un avance de 3.1%. El crecimiento del sector tradicional resulta alentador, aunque en volúmenes menores en comparación con el rubro industrializado.

Por su parte, al interior del agroindustrial, las frutas lideraron el desempeño con envíos por 4,561 millones de dólares y un crecimiento de 16.1%. Los productos estrella fueron los arándanos (+47.9%), las uvas (+17.6%) y las paltas (+8.3%), confirmando que la fruticultura continúa siendo el motor de las exportaciones peruanas. Sin embargo, no todos los subsectores avanzaron a la par: legumbres y preparaciones cayeron -9.9%, mientras que hortalizas y vegetales lo hicieron en -1.8%, arrastrados por menores volúmenes de espárragos frescos, cítricos y mangos.

De otro lado, en el caso del sector tradicional, el café concentró el 90.7% de los envíos con 701.74 millones de dólares y un crecimiento marginal de 0.6%. Este resultado, sin embargo, encierra una paradoja preocupante: el aumento se debió principalmente al adelanto de cosecha provocado por las lluvias asociadas al Fenómeno El Niño, no a una mayor productividad. En regiones como San Martín, que aporta el 50% de la producción nacional de café, las lluvias intensas entre marzo y mayo afectaron la floración y la maduración del grano, generando una caída estimada de entre 15% y 30% en la producción, según advirtió José Antonio Mejía, presidente del Comité de Café y Cacao de ADEX. A esto se suma la presión a la baja en los precios internacionales, impulsada por mayores cosechas en Costa de Marfil y Ghana, principales productores mundiales.

Así, los principales destinos de las agroexportaciones peruanas fueron Estados Unidos, Países Bajos y España, que en conjunto concentraron el 57% del total. Si bien el mercado estadounidense mostró dinamismo, especialmente para productos tradicionales con un alza de 16.1%, otros mercados clave mostraron contracciones: España (-4.2%), China (-8%) y Ecuador (-0.5%). Esta diversidad de resultados resalta la importancia de seguir ampliando la cartera de mercados para mitigar riesgos.

Finalmente, la mayor preocupación del sector radica en el impacto esperado del Fenómeno El Niño sobre los cultivos del norte del país —arándanos, paltas, uvas, mangos y plátanos—, que podrían ver afectados sus volúmenes en los próximos meses. Ante este escenario, el sector ha solicitado al Estado implementar campañas de sanidad vegetal, monitoreo permanente de cultivos, mejoras en el drenaje y gestión de recursos de contingencia para proteger a los pequeños y medianos productores.

DATOS CONCEPTUALES

Agroexportaciones tradicionales: Productos agrícolas que se exportan con escasa o nula transformación, principalmente materias primas como café y cacao. Han sido parte de la canasta exportadora peruana durante décadas y su valor depende fuertemente de los precios internacionales y de las condiciones climáticas locales.

Agroexportaciones no tradicionales o agroindustriales: Productos que han recibido algún grado de procesamiento o que son cultivos de mayor valor agregado, como paltas, arándanos, uvas y espárragos. Su crecimiento ha transformado el perfil exportador del Perú en las últimas dos décadas, generando más empleo y divisas por hectárea cultivada.

Desaceleración económica: Situación en la que la tasa de crecimiento se reduce respecto a periodos anteriores, aunque el valor total siga aumentando. No significa contracción, sino que el ritmo de expansión se ha moderado.

Fenómeno El Niño: Calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial que altera los patrones climáticos, generando lluvias intensas y sequías en distintas regiones del Perú. Para la agricultura, representa uno de los principales riesgos, afectando ciclos de siembra, floración y cosecha.

Cadena de valor agroexportadora: Conjunto de actores y procesos que llevan un producto desde el campo hasta el consumidor final. Incluye a productores, procesadores, exportadores, transportistas y comerciantes. Cuando un eslabón sufre daños —como los agricultores por las lluvias—, el impacto se transmite a lo largo de toda la cadena.

CONCLUSIONES

1.- El sector agroexportador peruano mantiene su crecimiento, pero a un ritmo notablemente menor que en años anteriores. Este enfriamiento es una señal de alerta que requiere atención, pues coincide con el avance de un Fenómeno El Niño que podría reducir los volúmenes de exportación en el cierre del año.

2.- La diversificación de productos sigue siendo la mayor fortaleza del sector. Mientras las frutas de exportación muestran un dinamismo sostenido, otros rubros como las hortalizas y legumbres presentan dificultades, lo que indica la necesidad de estrategias diferenciadas por subsector.

3.- El caso del café ilustra con claridad que un aumento en los ingresos por exportaciones no siempre refleja bienestar productivo. Cuando se debe a cosechas adelantadas o a precios volátiles, puede ocultar una base productiva debilitada que requiere apoyo urgente en sanidad vegetal y gestión de riesgos climáticos.

4.- La dependencia de unos pocos mercados de destino sigue siendo un punto vulnerable. La contracción de ventas a China y España muestra que ampliar la presencia en mercados emergentes es una medida indispensable para reducir la exposición a crisis externas.

5.- El éxito del sector agroexportador dependerá cada vez más de la capacidad de adaptación al cambio climático. Invertir hoy en infraestructura de riego, drenaje, investigación y asistencia técnica no es un gasto, sino la mejor garantía para proteger los miles de empleos y divisas que genera este sector.

Fuente: Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe

Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe Peru’s agricultural exports reached US$8.005 billion between January and August 2026, representing a growth of 1.9% compared to the same period in 2025, when they registered US$7.856 billion, according to data from the Association of Exporters (ADEX). Although the result is positive, it shows a marked deceleration compared to the growth rates recorded in the first eight months of 2025 (21%) and 2024 (20%), which has raised alarms in the sector.

Likewise, in that regard, monthly performance reflects a mixed trend. Of the eight months analyzed, only five showed growth: January (8.5%), February (3.1%), March (4.9%), April (5.6%), and August (1.5%). In contrast, declines were recorded in May (-4.8%), June (-0.9%), and July (-2.8%), suggesting a loss of momentum in the second quarter of the year.

By sector, agricultural exports are divided into two large groups. Agro-industrial shipments, at US$7.2306 billion, accounted for 90.3% of the total and grew by 1.8%. Meanwhile, traditional agricultural products totaled US$774.5 million, representing the remaining 9.7% and showing an increase of 3.1%. The growth of the traditional sector is encouraging, albeit in smaller volumes compared to the industrialized sector.

Within the agro-industrial sector, fruits led performance with shipments totaling US$4.561 billion and growth of 16.1%. Star products were blueberries (+47.9%), grapes (+17.6%), and avocados (+8.3%), confirming that fruit growing remains the engine of Peruvian exports. However, not all subsectors advanced at the same pace: legumes and preparations fell by 9.9%, while vegetables and other crops declined by 1.8%, dragged down by lower volumes of fresh asparagus, citrus fruits, and mangoes.

On the other hand, in the traditional sector, coffee accounted for 90.7% of shipments at US$701.74 million with marginal growth of 0.6%. This result, however, contains a worrying paradox: the increase was due mainly to harvest advancement caused by rains associated with El Niño, rather than greater productivity. In regions such as San Martín, which contributes 50% of national coffee production, heavy rains between March and May affected flowering and grain ripening, generating an estimated drop of between 15% and 30% in production, as warned by José Antonio Mejía, president of the Coffee and Cocoa Committee at ADEX. Added to this is downward pressure on international prices, driven by larger harvests in Côte d’Ivoire and Ghana, the world’s leading producers.

Thus, the main destinations for Peruvian agricultural exports were the United States, the Netherlands, and Spain, which together accounted for 57% of the total. While the United States market showed dynamism, particularly for traditional products with an increase of 16.1%, other key markets showed contractions: Spain (-4.2%), China (-8%), and Ecuador (-0.5%). This diversity of results highlights the importance of continuing to expand the portfolio of markets to mitigate risks.

Finally, the sector’s greatest concern lies in the expected impact of El Niño on crops in the northern part of the country — blueberries, avocados, grapes, mangoes, and bananas — whose volumes could be affected in the coming months. Faced with this scenario, the sector has requested the State to implement plant health campaigns, permanent crop monitoring, drainage improvements, and the management of contingency funds to protect small and medium-sized producers.

CONCEPTUAL DATA

Traditional agricultural exports: Agricultural products exported with little or no processing, primarily raw materials such as coffee and cocoa. They have been part of Peru’s export basket for decades, and their value depends heavily on international prices and local climatic conditions.

Non-traditional or agro-industrial exports: Products that have undergone some degree of processing or are higher-value crops, such as avocados, blueberries, grapes, and asparagus. Their growth has transformed Peru’s export profile over the last two decades, generating more jobs and foreign exchange per cultivated hectare.

Economic deceleration: A situation in which the growth rate decreases compared to previous periods, even though the total value continues to increase. It does not mean contraction, but rather that the pace of expansion has moderated.

El Niño Phenomenon: An abnormal warming of the equatorial Pacific waters that alters weather patterns, generating heavy rains and droughts in different regions of Peru. For agriculture, it represents one of the main risks, affecting planting, flowering, and harvest cycles.

Agro-export value chain: The set of stakeholders and processes that bring a product from the field to the final consumer. It includes producers, processors, exporters, transporters, and traders. When one link is damaged — such as farmers affected by rains — the impact is transmitted throughout the entire chain.

CONCLUSIONS

1.- Peru’s agro-export sector maintains its growth, but at a significantly slower pace than in previous years. This slowdown is a warning sign that requires attention, as it coincides with the progression of El Niño, which could reduce export volumes by the end of the year.

2.- Product diversification remains the sector’s greatest strength. While export fruits show sustained dynamism, other areas such as vegetables and legumes face difficulties, indicating the need for differentiated strategies by subsector.

3.- The case of coffee clearly illustrates that increased export revenue does not always reflect productive well-being. When driven by advanced harvests or volatile prices, it can mask a weakened production base that requires urgent support in plant health and climate risk management.

4.- Dependence on a small number of destination markets remains a vulnerable point. Falling sales to China and Spain demonstrate that expanding presence in emerging markets is an essential measure to reduce exposure to external crises.

5.- The success of the agro-export sector will increasingly depend on the capacity to adapt to climate change. Investing today in irrigation infrastructure, drainage, research, and technical assistance is not an expense, but rather the best guarantee for protecting the thousands of jobs and foreign exchange that this sector generates.

Source: Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe

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