Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe Los incendios forestales registrados en el país durante el presente año constituyen un fenómeno que revela la interacción entre las actividades humanas y las condiciones climáticas cambiantes del territorio nacional. La cifra de 385 incendios registrados hasta la fecha señala que el problema no es esporádico, sino recurrente y de amplio alcance territorial. Al observar la distribución geográfica de los reportes, se identifica que regiones como Cusco y Junín concentran los focos de mayor atención, lo que sugiere que tanto las condiciones climáticas como las dinámicas productivas locales influyen directamente en la frecuencia y severidad de los eventos.
La respuesta del Estado se ha estructurado en dos niveles simultáneos: la atención inmediata mediante el despliegue de recursos aéreos y la preparación ante escenarios futuros. En Cusco, dos helicópteros equipados con helibaldes y una aeronave tipo Spartan operan sobre los incendios de Calca y Pucyura, zonas evaluadas como las de mayor riesgo. En Junín, un tercer helicóptero interviene en el incendio de Río Tambo. La distinción en el uso de cada recurso responde a las características del terreno y la accesibilidad a cada zona: el helicóptero permite mayor maniobrabilidad en zonas de difícil ingreso, mientras que el avión complementa la cobertura en espacios más amplios y accesibles. Esta diferenciación técnica evidencia que la intervención no es aleatoria, sino que responde a una evaluación de las condiciones específicas de cada punto afectado. (Declaraciones de la presidenta Keiko Fujimori y del ministro Marco Vinelli, Centro de Operaciones de Emergencia Nacional).
Al analizar las causas que hacen que estos incendios se propaguen con facilidad, se identifica que la sequía prolongada actúa como factor estructural que favorece la rápida extensión del fuego. A esto se suma que muchas actividades agrícolas tradicionales siguen dependiendo de las quemas como método de limpieza de terrenos. Cuando ambas circunstancias coinciden, el riesgo de que una quema controlada se convierta en un incendio forestal aumenta considerablemente. Esta relación se hace más relevante ante la proximidad del fenómeno El Niño, que se prevé traerá condiciones de mayor sequía a diversas zonas del país. La adquisición de nuevos helibaldes anunciada por el Gobierno busca ampliar la capacidad de respuesta ante este escenario, aunque su eficacia dependerá también de la rapidez con que lleguen al lugar donde se inicia cada incendio.
La experiencia recogida en Cusco muestra que el resultado de cada emergencia depende también de cómo se articulan los distintos niveles de responsabilidad. De los cuatro incendios detectados inicialmente en esa región, dos pudieron ser controlados sin requerir mayores despliegues nacionales, gracias a la intervención oportuna de la población organizada, los bomberos y el gobierno regional. Este hecho indica que la fortaleza del sistema no reside únicamente en los equipos especializados que pueden enviarse desde la capital, sino en la capacidad de cada localidad para responder de manera autónoma durante las primeras horas, que son las decisivas. El monitoreo permanente que mantiene el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional, en coordinación con municipalidades y gobiernos regionales, permite que esta información fluya y que las decisiones se tomen con base en la situación real de cada zona. (Declaraciones de Martín del Castillo, director del COEN).
DATOS CONCEPTUALES
Centro de Operaciones de Emergencia Nacional: Es el organismo técnico del Estado peruano encargado de recolectar, procesar y difundir la información relativa a situaciones de emergencia o desastre. Coordina el flujo de información entre los tres niveles de gobierno y las entidades que conforman el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres. Fuente: Ley Nº 29664, Ley que crea el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.
Helibalde: Es un dispositivo de carga y descarga de agua instalado bajo un helicóptero, utilizado en labores de extinción de incendios forestales. Su característica principal es la versatilidad, ya que permite acceder a zonas de difícil acceso donde no pueden aterrizar aeronaves de mayor tamaño. Su uso está condicionado por factores como visibilidad, viento y altura sobre el nivel del mar.
Fenómeno El Niño: Es un evento climático consistente en el calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial que altera los patrones de lluvia y temperatura a nivel regional. En el contexto de los incendios forestales, su incidencia se manifiesta mediante periodos prolongados de sequía que aumentan la inflamabilidad de la vegetación y facilitan la propagación rápida del fuego. Fuente: Instituto Nacional de Defensa Civil y Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú.
Gestión del riesgo de desastres: Es el proceso social de planeación, ejecución, seguimiento y evaluación de acciones para reducir el riesgo de desastres. Comprende dos grandes componentes: la gestión correctiva, que actúa sobre riesgos ya existentes, y la gestión prospectiva, que identifica y evalúa riesgos futuros antes de que se materialicen. La prevención de incendios forestales corresponde a la gestión prospectiva, mientras que su extinción pertenece a la gestión reactiva o de respuesta. Fuente: Ley Nº 29664, Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.
CONCLUSIONES
1.- El despliegue de recursos aéreos en Cusco y Junín demuestra una capacidad operativa activa del Estado, pero la distribución geográfica de los incendios en el país exige que esta capacidad se complemente con sistemas de alerta temprana y respuesta local para evitar que cada emergencia dependa exclusivamente del envío de recursos centralizados.
2.- La recomendación presidencial sobre el cuidado con las quemas agrícolas es necesaria pero insuficiente. Se requiere diseñar e implementar programas alternativos de manejo de suelos agrícolas en zonas de riesgo, de modo que las comunidades cuenten con métodos de preparación de terrenos que no impliquen el uso del fuego, transformando así la recomendación individual en una política pública estructurada.
3.- La llegada de nuevos helibaldes fortalece la capacidad de extinción del país, sin embargo, la adquisición de equipos debe acompañarse de un plan de capacitación y distribución que garantice que estos recursos lleguen a tiempo a las regiones donde los incendios suelen iniciarse con mayor intensidad antes de que se extiendan incontrolablemente.
4.- El monitoreo permanente que realiza el COEN debe traducirse también en información accesible y clara para las comunidades en riesgo. Cuando la población conoce con anticipación qué zonas están bajo alerta y cómo actuar ante un conato de incendio, el tiempo de respuesta se reduce significativamente, aumentando las probabilidades de controlar el fuego antes de que se convierta en una emergencia mayor.
5.- La articulación entre gobiernos locales, regionales y el gobierno nacional sigue siendo el mayor desafío. El caso de Cusco, donde dos incendios fueron controlados con participación coordinada de diversas instancias, demuestra que cuando los actores locales reciben el respaldo oportuno del nivel nacional, los resultados son positivos. Es necesario estandarizar estos protocolos de coordinación para que funcionen de manera sistemática en todo el territorio nacional y no solo como respuesta eventual a cada emergencia.
Fuente: Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe

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385 forest fires so far this year! “The state is deploying aerial resources to Cusco and Junín while preparing for the impact of El Niño in the coming months, which threatens to increase the risk of future fires.”
Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe The forest fires recorded across the country during the current year represent a phenomenon that reveals the interaction between human activities and the changing climatic conditions of the national territory. The figure of 385 fires recorded to date indicates that the problem is not sporadic, but rather recurrent and of broad territorial scope. When observing the geographical distribution of reports, it is noted that regions such as Cusco and Junín concentrate the areas of greatest concern, suggesting that both climatic conditions and local productive dynamics directly influence the frequency and severity of events.
The State’s response has been structured at two simultaneous levels: immediate action through the deployment of aerial resources and preparedness for future scenarios. In Cusco, two helicopters equipped with water buckets and a Spartan-type aircraft are operating over the fires in Calca and Pucyura, areas assessed as being at highest risk. In Junín, a third helicopter is responding to the fire in Río Tambo. The distinction in the use of each resource responds to terrain characteristics and accessibility to each zone: the helicopter allows greater manoeuvrability in hard-to-reach areas, while the aircraft complements coverage in more extensive and accessible spaces. This technical differentiation demonstrates that the intervention is not random, but follows an assessment of the specific conditions at each affected location. (Statements by President Keiko Fujimori and Minister Marco Vinelli, National Emergency Operations Centre).
When analysing the causes that enable these fires to spread easily, prolonged drought is identified as a structural factor that facilitates the rapid spread of fire. In addition, many traditional agricultural activities continue to rely on burning as a method of land clearing. When both circumstances coincide, the risk of a controlled burn developing into a forest fire increases considerably. This relationship becomes particularly relevant given the proximity of the El Niño phenomenon, which is forecast to bring drier conditions to various parts of the country. The Government’s announcement of the acquisition of additional water buckets seeks to strengthen response capacity in anticipation of this scenario, although their effectiveness will also depend on how quickly they can reach the location where each fire begins.
The experience gathered in Cusco shows that the outcome of each emergency also depends on how the different levels of responsibility are coordinated. Of the four fires initially detected in the region, two were brought under control without requiring significant national deployment, thanks to the timely intervention of organised communities, firefighters and the regional government. This demonstrates that the system’s strength lies not only in specialised equipment that can be sent from the capital, but in each locality’s ability to respond autonomously during the early hours, which are the most critical. Permanent monitoring conducted by the National Emergency Operations Centre, in coordination with municipal and regional governments, ensures that information flows and decisions are made based on the real situation in each area. (Statements by Martín del Castillo, Director of the National Emergency Operations Centre).
CONCEPTUAL DATA
National Emergency Operations Centre: This technical body of the Peruvian State is responsible for collecting, processing and disseminating information related to emergency or disaster situations. It coordinates the flow of information between the three levels of government and the entities that make up the National System for Disaster Risk Management. Source: Law No. 29664, Law establishing the National System for Disaster Risk Management.
Water bucket: A water delivery device installed beneath a helicopter, used in forest fire suppression operations. Its main feature is versatility, as it allows access to hard-to-reach areas where larger aircraft cannot land. Its use is subject to factors such as visibility, wind conditions and altitude above sea level.
El Niño Phenomenon: A climatic event characterised by anomalous warming of the equatorial Pacific Ocean, which alters rainfall patterns and temperatures across the region. In the context of forest fires, its impact manifests through prolonged periods of drought that increase vegetation flammability and facilitate rapid fire spread. Source: National Institute of Civil Defence and National Service of Meteorology and Hydrology of Peru.
Disaster risk management: The social process of planning, implementing, monitoring and evaluating actions to reduce disaster risk. It comprises two main components: corrective management, which addresses existing risks, and prospective management, which identifies and assesses future risks before they materialise. Forest fire prevention falls under prospective management, whereas fire suppression corresponds to reactive management or emergency response. Source: Law No. 29664, National System for Disaster Risk Management.
CONCLUSIONS
1.- The deployment of aerial resources in Cusco and Junín demonstrates active operational capacity on the part of the State, but the geographical distribution of fires across the country requires that this capacity be supported by early warning systems and local response mechanisms, so that every emergency does not depend exclusively on resources dispatched from central government.
2.- The presidential recommendation regarding caution during agricultural burning is necessary yet insufficient. It is essential to design and implement alternative land management programmes in high-risk areas, ensuring communities have access to land preparation methods that do not involve fire, thereby transforming individual recommendations into structured public policy.
3.- The arrival of additional water buckets strengthens the country’s fire suppression capacity; however, equipment acquisition must be accompanied by a training and distribution plan that ensures these resources reach high-incidence regions in a timely manner, before fires spread uncontrollably.
4.- Permanent monitoring by the National Emergency Operations Centre should also translate into clear, accessible information for communities at risk. When populations know in advance which areas are under alert and how to respond to an emerging fire, response times are significantly reduced, increasing the likelihood of containing fires before they become major emergencies.
5.- Coordination between local governments, regional authorities and national government remains the greatest challenge. The Cusco case, where two fires were contained through coordinated participation from multiple stakeholders, shows that when local actors receive timely support from national authorities, outcomes are positive. It is essential to standardise these coordination protocols so they operate systematically throughout the national territory, rather than only on an ad hoc basis during emergencies.
Source: Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe