¡Casi 5.000 millones de personas sufren deficiencia nutricional! Descubre el compromiso de APEC con los sistemas alimentarios sostenibles y cómo la innovación, frente al reto oculto de la seguridad alimentaria, está reinventando lo que comemos.

Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe Las economías del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) están recurriendo a tecnologías de vanguardia —inteligencia artificial, biotecnología, cadena de bloques y sistemas de gestión inteligente— para fortalecer la seguridad alimentaria, en un momento en que la volatilidad climática, la escasez de agua y las fluctuaciones en los precios de la energía ejercen una presión creciente sobre la agricultura de toda la región.

Durante el Diálogo Público-Privado de Alto Nivel de APEC sobre Seguridad Alimentaria, celebrado en Dalian, China, se presentó una investigación que advierte que casi cinco mil millones de personas en el mundo carecen de micronutrientes esenciales en su dieta, lo que demuestra que la seguridad alimentaria no depende únicamente de la cantidad de alimentos producidos, sino también de su calidad nutricional. A esto se suma el envejecimiento de la población en la región Asia-Pacífico, lo que convierte a la nutrición en un factor aún más determinante para el futuro.

“La región de Asia y el Pacífico representa casi el 40 % de la población mundial y es la región más importante del mundo en cuanto a producción, comercio y consumo de alimentos”, declaró Liu Huanxin, administrador de la Administración Nacional de Alimentos y Reservas Estratégicas de China, al inaugurar el diálogo. “Para salvaguardar y promover la seguridad alimentaria regional, es necesario que todas las economías se unan y avancen, y que se requieran esfuerzos conjuntos entre las autoridades del sector público y la comunidad empresarial”, añadió.

Los sistemas agroalimentarios generan un tercio de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, por lo que los representantes públicos y privados destacaron el potencial de la tecnología para transformarlos en sistemas respetuosos con el medio ambiente, mejorando al mismo tiempo el valor nutricional y reduciendo la distancia entre productores y consumidores.

Las soluciones que ya se están aplicando van desde plantas que extraen agua del aire y sistemas inteligentes de gestión del suelo, hasta almacenes de grano que reducen el consumo de energía en más de la mitad. La biotecnología está acelerando también los avances: ha reducido el tiempo de desarrollo de enzimas y proteínas alimentarias de siete años a tan solo unos meses, permitiendo diseñar alimentos adaptados a poblaciones específicas, como aceites vegetales que ayudan a reducir el colesterol para personas con enfermedades crónicas.

La tecnología de cadena de bloques (blockchain) aporta transparencia y confianza a toda la cadena de valor, permitiendo que los agricultores reciban el pago en cuestión de segundos tras la venta, lo que fortalece su posición y reduce la brecha con los intermediarios. Por su parte, la inteligencia artificial optimiza el almacenamiento, reduce el desperdicio de alimentos y aumenta la productividad, ayudando también a las familias a planificar sus compras y consumos.

Los expertos señalaron que el próximo gran desafío es la integración tecnológica: conectar todas estas herramientas a lo largo de la cadena de valor y extender su uso a las pequeñas y medianas empresas. Además, la innovación está renovando el sector agrícola: atrae a jóvenes científicos de datos y emprendedores, creando nuevos puestos de trabajo que pueden revitalizar las comunidades rurales e incorporar a una nueva generación a la agricultura.

“La tecnología puede hacer que nuestros sistemas alimentarios sean más resilientes, eficientes e inclusivos, y esa es precisamente la razón por la que las economías de APEC se unieron para adoptar nuevos principios sobre el fortalecimiento de los sistemas alimentarios de la región a través de la innovación y la digitalización”, afirmó el Dr. Han Jizhi, Presidente de la Alianza Política sobre Seguridad Alimentaria de 2026.

DATO CONCEPTUALES

Seguridad alimentaria: Situación en la que todas las personas tienen acceso físico, social y económico a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos en todo momento, para satisfacer sus necesidades dietéticas y llevar una vida sana. Comprende tanto la cantidad como la calidad de los alimentos.

Micronutrientes:
Vitaminas y minerales esenciales que el organismo necesita en pequeñas cantidades para funcionar correctamente; su deficiencia afecta la salud y el desarrollo, incluso cuando se consume suficiente comida en cantidad.

Sistemas agroalimentarios: Conjunto completo de actividades que van desde la producción y transformación hasta la distribución y consumo de alimentos. Son responsables de aproximadamente un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero del planeta.

Cadena de bloques (Blockchain): Tecnología de registro digital descentralizado que permite rastrear y verificar transacciones de forma segura y transparente. En la agricultura, facilita el seguimiento de los alimentos y agiliza los pagos directos a los productores.

Biotecnología alimentaria: Aplicación de técnicas científicas para mejorar organismos agrícolas y alimentos, acelerando procesos de selección y obteniendo variedades más nutritivas, resistentes y eficientes.

Integración tecnológica: Conexión y coordinación de distintas herramientas digitales a lo largo de toda la cadena de valor, para que los avances se transmitan de un eslabón a otro y no queden aislados.

CONCLUSIONES

1.- La seguridad alimentaria tiene dos dimensiones: cantidad y calidad. Producir más alimentos no basta; la nutrición es tan urgente como la disponibilidad, especialmente ante el envejecimiento de la población en la región Asia-Pacífico.

2.- La tecnología es la respuesta a crisis múltiples. El cambio climático, la escasez de recursos y la volatilidad económica hacen que la agricultura tradicional no sea suficiente; la innovación permite producir más y mejor, con menor impacto ambiental.

3.- La transformación debe ser inclusiva. Si la tecnología solo llega a grandes empresas, la brecha se agranda; extenderla a los pequeños productores y conectar toda la cadena de valor es el desafío más urgente.

4.- La innovación renueva el rostro de la agricultura. El sector atrae a nuevos profesionales y jóvenes talentos, creando oportunidades que pueden revitalizar las zonas rurales y modernizar la producción.

5.- La cooperación internacional es indispensable. Ningún país garantiza la seguridad alimentaria por sí solo; APEC demuestra que la alianza entre gobiernos y empresas es la vía más eficaz para enfrentar el reto global de alimentar al mundo.

Fuente: Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe

Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe The economies of the Asia-Pacific Economic Cooperation (APEC) forum are turning to cutting-edge technologies — artificial intelligence, biotechnology, blockchain, and smart management systems — to strengthen food security, at a time when climate volatility, water scarcity, and fluctuating energy prices are placing growing pressure on agriculture across the region.

During the APEC High-Level Public-Private Dialogue on Food Security held in Dalian, China, research presented warned that nearly five billion people worldwide lack essential micronutrients in their diets, demonstrating that food security depends not only on the quantity of food produced but also on its nutritional quality. Compounding this, the population of the Asia-Pacific region is aging, making nutrition an even more critical factor for the future.

“The Asia-Pacific region accounts for nearly 40 percent of the world’s population and is the most important region globally for food production, trade, and consumption,” stated Liu Huanxin, Administrator of China’s National Food and Strategic Reserves Administration, as he opened the dialogue. “To safeguard and advance regional food security, all economies must stand together and move forward, requiring joint efforts between public sector authorities and the business community,” he added.

Agri-food systems generate one-third of global greenhouse gas emissions, which is why public and private sector representatives highlighted technology’s potential to transform them into environmentally sustainable systems, while simultaneously enhancing nutritional value and shortening the distance between producers and consumers.

Solutions already being implemented range from plants that extract water from the air and smart soil management systems, to grain storage facilities that cut energy consumption by more than half. Biotechnology is also accelerating progress: it has reduced the development timeline for food enzymes and proteins from seven years to just a few months, enabling the design of foods tailored to specific populations — such as plant-based oils that help lower cholesterol for people living with chronic illnesses.

Blockchain technology brings transparency and trust to the entire value chain, allowing farmers to receive payment within seconds of making a sale, strengthening their position and narrowing the gap with intermediaries. Artificial intelligence, meanwhile, optimizes storage, reduces food waste, and boosts productivity, while also helping households plan their shopping and consumption more efficiently.

Experts noted that the next major challenge is technological integration: connecting all these tools across the value chain and expanding their adoption to small and medium-sized enterprises. Furthermore, innovation is revitalizing the agricultural sector: it is attracting young data scientists and entrepreneurs, creating new jobs that can revitalize rural communities and bring a new generation into farming.

“Technology can make our food systems more resilient, efficient, and inclusive — and that is precisely why APEC economies have come together to adopt new principles for strengthening regional food systems through innovation and digitalization,” stated Dr. Han Jizhi, Chair of the 2026 Food Security Policy Alliance.

CONCEPTUAL DEFINITIONS

Food Security: A state in which all people have physical, social, and economic access to sufficient, safe, and nutritious food at all times, meeting their dietary needs for a healthy life. It encompasses both the quantity and quality of food available.

Micronutrients: Essential vitamins and minerals the body needs in small amounts to function properly; their deficiency impairs health and development even when food intake in terms of volume is adequate.

Agri-Food Systems: The full range of activities from production and processing to distribution and consumption of food. These systems are responsible for approximately one-third of global greenhouse gas emissions.

Blockchain: A decentralized digital ledger technology that enables transactions to be recorded and verified securely and transparently. In agriculture, it facilitates food traceability and enables direct, faster payments to producers.

Food Biotechnology: The application of scientific techniques to improve agricultural organisms and food products, accelerating breeding processes and developing varieties that are more nutritious, resilient, and efficient.

Technological Integration: Connecting and coordinating different digital tools across the entire value chain, so that advances are shared across every link rather than remaining isolated.

CONCLUSIONS

1.- Food security has two dimensions: quantity and quality. Producing more food is not enough — nutrition is just as urgent as availability, especially as populations across the Asia-Pacific region age.

2.- Technology offers a path forward amid overlapping crises. Climate change, resource scarcity, and economic volatility mean traditional farming alone is no longer sufficient; innovation enables us to produce more and better food while reducing environmental impact.

3.- Transformation must be inclusive. If technology only reaches large corporations, inequalities will widen; extending its benefits to small-scale producers and connecting the full value chain is the most urgent priority.

4.- Innovation is reshaping the face of agriculture. The sector is attracting new professionals and young talent, creating opportunities that can revitalize rural communities and modernize food production.

5.- International cooperation is indispensable. No single country can achieve food security on its own; APEC demonstrates that collaboration between governments and businesses is the most effective way to meet the global challenge of feeding the world.

Source: Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe