Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe Las exportaciones de las regiones del interior del Perú —es decir, sin incluir Lima y Callao— alcanzaron los US$ 43 mil 771 millones en el primer semestre del año, según datos de la Asociación de Exportadores del Perú (ADEX). De este total, cinco regiones marcadas por su vocación minera concentraron más de la mitad: Arequipa, Ica, Áncash, Puno y Moquegua sumaron el 57.4% de todos los envíos regionales, demostrando que el interior del país es hoy el verdadero motor del comercio exterior peruano, aunque con una fuerte dependencia de los recursos naturales.
El análisis detallado del ADEX Data Trade revela que, de los 23 departamentos, 18 incrementaron sus exportaciones, lo que refleja una expansión geográfica muy positiva. Las regiones que crecieron son: Arequipa, Ica, Áncash, Puno, Moquegua, Junín, La Libertad, Apurímac, Cajamarca, Cusco, Pasco, Ayacucho, Lambayeque, Huánuco, Loreto, Madre de Dios, Huancavelica y Tumbes. En contraste, cinco regiones cerraron con caídas: Piura, Tacna, San Martín, Amazonas y Ucayali, mostrando que el crecimiento no es uniforme y que hay zonas que enfrentan dificultades estructurales o coyunturales para mantener su dinamismo exportador.
LOS CINCO GRANDES: REGIONES MINERAS QUE LIDERAN EL PAÍS
Arequipa se colocó en el primer puesto con US$ 5 mil 661 millones 842 mil y un espectacular aumento de 54.3%. Su oferta se sustenta principalmente en minerales: cobre, oro, plomo, molibdeno y cátodos de cobre refinado. Sus principales mercados de destino fueron China, Suiza, Japón, Canadá e India, lo que demuestra que su producción se inserta en las cadenas industriales más demandantes del mundo.
En segundo lugar, Ica registró US$ 5 mil 661 millones 673 mil y un crecimiento de 44.6%. Aunque es conocida por su agroexportación, los minerales —cobre y hierro— representaron el 40.6% de su portafolio, mostrando una doble vocación que la hace una de las economías regionales más completas del país. Complementan sus envíos las uvas frescas, el estaño en bruto y combustibles refinados, que llegan a mercados como China, Estados Unidos, Japón, Países Bajos y España.
Áncash alcanzó los US$ 4 mil 798 millones, con un incremento de 63.3%, el segundo más alto entre los cinco líderes. El cobre solo concentró el 74.2% de sus exportaciones, lo que revela una marcada especialización minera. Le siguen el zinc, el plomo, la harina de pescado y el aceite de pescado, productos que conectan su cordillera con su costa. Sus principales compradores fueron China, Corea del Sur, España, Alemania e India.
Puno registró el crecimiento más alto del grupo: 70.8%, con envíos por US$ 4 mil 784 millones. Un dato revelador: el oro concentró el 98.9% de sus exportaciones, lo que significa que su economía depende casi en su totalidad de un solo producto. Con montos mucho menores aparecen el cobre, el café sin descafeinar, la quinua y la cal viva, que se dirigen a India, Hong Kong, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos y Suiza, entre otros 39 destinos.
Finalmente, Moquegua exportó US$ 4 mil 235 millones, con un avance de 34.1%. El cobre y los cátodos de cobre refinado sumaron conjuntamente el 81.1% del total, confirmando su perfil minero. También destacan el molibdeno, los ánodos de cobre y el ácido sulfúrico, enviados principalmente a China, Estados Unidos, Brasil, Italia y Chile.
ESTRUCTURA EXPORTADORA: LO TRADICIONAL DOMINA, PERO LO TRADICIONAL AVANZA
Las exportaciones tradicionales —recursos naturales con escasa o nula transformación— sumaron US$ 38 mil millones y representaron el 86.8% del total regional, con un crecimiento de 49.7%. La minería fue el gran motor, avanzando 53.3%. El agro tradicional creció 6.8%, mientras que la pesca primaria y los hidrocarburos retrocedieron, -2.7% y -7.6% respectivamente, señalando que no todos los sectores tradicionales van al mismo ritmo.
Por su parte, las exportaciones no tradicionales —productos con mayor valor agregado, transformación industrial o agroindustrial— alcanzaron los US$ 5 mil 762 millones y crecieron 4.3%. Este ritmo es mucho menor que el de las tradicionales, lo que significa que la estructura exportadora se está concentrando aún más en materias primas. Dentro de este grupo, la agroindustria fue la más importante: US$ 3 mil 713 millones y un alza de 4.1%. Otros sectores que brillaron por su dinamismo fueron la metalmecánica (110.9%), químico (35.3%), varios (16.1%), textil (12.7%), siderometalurgia (9.9%) y maderas (2.7%). En contraste, confecciones (-6.1%), minería no metálica (-2.1%) y pesca para consumo humano directo (-0.9%) registraron caídas, mostrando que el valor agregado no avanza de manera uniforme.
EL RETO: DESCENTRALIZAR LA PRODUCCIÓN Y DIVERSIFICAR LA OFERTA
Consciente de que el desarrollo exportador no se construye solo con grandes cifras sino fortaleciendo a los pequeños y medianos productores, ADEX viene desarrollando actividades descentralizadas en distintas regiones. En junio realizó el III Encuentro Empresarial de Capsicum en Chiclayo, conectando a productores de pimientos y ajíes con mercados internacionales. Tiene programado el IV Congreso de Pasifloras en Trujillo, el 27 y 28 de agosto, y el I Congreso de Fresas en Huacho, el 10 y 11 de septiembre, eventos que buscan posicionar productos agrícolas de alto valor y diversificar la canasta exportadora, reduciendo la dependencia de los minerales.
DATOS CONCEPTUALES
Exportaciones tradicionales: Productos que se extraen o producen y se envían al exterior sin un procesamiento significativo. Incluyen minerales en bruto, petróleo, gas, harina de pescado y productos agrícolas primarios. Su precio suele depender de los mercados internacionales y fluctúa con mayor intensidad. Representan la gran mayoría de las ventas del Perú al mundo.
Exportaciones no tradicionales: Bienes que han recibido algún grado de transformación, procesamiento o industrialización antes de ser exportados. Incluyen productos agroindustriales, textiles, químicos, metalmecánicos y manufacturas diversas. Generan más empleo, pagan mejores salarios y suelen ser menos volátiles que los precios de las materias primas.
Concentración exportadora: Cuando pocos productos o pocas regiones representan la mayor parte de las ventas al exterior. Si bien genera grandes ingresos, también hace que la economía sea más vulnerable: si cae el precio de un mineral o baja la producción en una zona, todo el resultado nacional se ve afectado.
Diversificación productiva: Capacidad de una región o país de ampliar la variedad de bienes y servicios que produce y exporta. Mientras más diversos, menos dependen de las oscilaciones del precio de un solo producto. Es uno de los indicadores más importantes del desarrollo económico.
Valor agregado: Todo lo que se le agrega a un producto antes de venderlo: procesamiento, transformación, diseño, empaque, marca. Un producto con mayor valor agregado se vende más caro, genera mayores ganancias y requiere más trabajo calificado que una materia prima.
Desempeño regional: Capacidad de cada departamento de generar riqueza a través del comercio exterior. No todas las regiones tienen los mismos recursos ni las mismas oportunidades, por lo que el crecimiento desigual señala dónde hay que invertir más en infraestructura, capacitación y apoyo productivo.
CONCLUSIONES
1.- El interior del Perú ya es el protagonista del comercio exterior nacional. Sin contar Lima y Callao, las regiones suman más de 43 mil millones de dólares en exportaciones, demostrando que la riqueza del país está distribuida en su territorio, aunque concentrada en zonas con gran riqueza mineral.
2.- La minería es el motor indiscutible, pero también genera una fuerte dependencia. Las cinco regiones líderes son mineras y concentran el 57.4% del total; en el caso de Puno, un solo producto —el oro— representa casi la totalidad de sus envíos. Esto significa que el crecimiento exportador peruano es muy sensible a los precios internacionales de los metales.
3.- Las exportaciones no tradicionales crecen, pero a un ritmo mucho menor que las tradicionales. Mientras los recursos naturales avanzan con fuerza, los productos con valor agregado solo crecen 4.3%, lo que indica que el país sigue vendiendo principalmente materias primas y transformando poco su producción antes de exportar.
4.- Hay un crecimiento amplio, pero también regiones que se quedan atrás. De 23 departamentos, 18 crecen, pero cinco —Piura, Tacna, San Martín, Amazonas y Ucayali— registran caídas. Esto revela que el dinamismo exportador no llega por igual a todo el territorio y que hay brechas que requieren atención pública y privada.
5.- La diversificación agrícola e industrial es la vía para sostener el desarrollo a largo plazo. Eventos como los congresos de pasifloras, fresas y capsicum buscan ampliar la canasta exportadora con productos de mayor valor, demostrando que el Perú tiene capacidad para ofrecer más que minerales al mundo.
6.- El reto más grande del Perú exportador es transformar su riqueza natural en desarrollo sostenible. Exportar materias primas genera ingresos rápidos, pero industrializarla, diversificarla y distribuirla entre más regiones y más sectores es lo que garantiza que el crecimiento se convierta en bienestar duradero para más peruanos.
Fuente: Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe

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Exporters Association (ADEX): Excluding Lima and Callao, Peru’s interior exports more than ever. Five mining regions account for nearly 60% of the national total — and the great challenge is shifting from exporting raw materials to building industry.
Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe Exports from Peru’s inland regions — that is, excluding Lima and Callao — reached US$43.771 billion in the first half of the year, according to data from the Exporters Association of Peru (ADEX). Of this total, five regions defined by their mining vocation accounted for more than half: Arequipa, Ica, Áncash, Puno, and Moquegua together made up 57.4% of all regional shipments, proving that the country’s interior is today the true engine of Peru’s foreign trade — though one heavily reliant on natural resources.
A detailed analysis from ADEX Data Trade shows that out of 23 departments, 18 increased their exports, reflecting very positive geographic expansion. The growing regions are: Arequipa, Ica, Áncash, Puno, Moquegua, Junín, La Libertad, Apurímac, Cajamarca, Cusco, Pasco, Ayacucho, Lambayeque, Huánuco, Loreto, Madre de Dios, Huancavelica, and Tumbes. By contrast, five regions posted declines: Piura, Tacna, San Martín, Amazonas, and Ucayali — demonstrating that growth is not uniform, and that some areas face structural or temporary difficulties in maintaining their export momentum.
THE BIG FIVE: MINING REGIONS LEAD THE COUNTRY
Arequipa ranked first with US$5.661842 billion and a striking increase of 54.3%. Its offer is based primarily on minerals: copper, gold, lead, molybdenum, and refined copper cathodes. Its main destination markets were China, Switzerland, Japan, Canada, and India — evidence that its production feeds into the world’s most demanding industrial supply chains.
In second place, Ica recorded US$5.661673 billion and growth of 44.6%. Though known for its agro-exports, minerals — copper and iron — represented 40.6% of its export portfolio, revealing a dual economic vocation that makes it one of the country’s most balanced regional economies. Complementing these shipments were fresh grapes, unwrought tin, and refined fuels, sent to markets including China, the United States, Japan, the Netherlands, and Spain.
Áncash reached US$4.798 billion, up 63.3% — the second-highest growth rate among the top five. Copper alone accounted for 74.2% of its exports, indicating deep specialization in mining. It was followed by zinc, lead, fishmeal, and fish oil — products that link its highlands to its coast. Its main buyers were China, South Korea, Spain, Germany, and India.
Puno posted the highest growth in the group: 70.8%, with shipments totaling US$4.784 billion. A revealing figure: gold represented 98.9% of its exports, meaning its economy depends almost entirely on a single commodity. Far smaller in value were copper, unroasted coffee, quinoa, and quicklime, shipped to India, Hong Kong, the United Arab Emirates, the United States, and Switzerland, among 39 other destinations.
Finally, Moquegua exported US$4.235 billion, an increase of 34.1%. Copper and refined copper cathodes together accounted for 81.1% of the total, confirming its mining profile. Molybdenum, copper anodes, and sulfuric acid were also significant, sent primarily to China, the United States, Brazil, Italy, and Chile.
EXPORT STRUCTURE: TRADITIONAL GOODS DOMINATE, WHILE VALUE-ADDED SEGMENT GROWS
Traditional exports — natural resources with little or no processing — totaled US$38 billion and represented 86.8% of the regional total, rising 49.7%. Mining was the main driver, up 53.3%. Traditional agriculture grew 6.8%, while artisanal fishing and hydrocarbons fell by -2.7% and -7.6% respectively, showing that not all traditional sectors are moving in the same direction.
Meanwhile, non-traditional exports — goods with greater value added, industrial or agro-industrial processing — reached US$5.762 billion and grew 4.3%. This pace is far slower than that of traditional products, meaning Peru’s export structure is becoming even more concentrated in raw materials. Within this category, agro-industry was the largest component at US$3.713 billion, up 4.1%. Other standout sectors included metalworking (110.9%), chemicals (35.3%), miscellaneous manufactures (16.1%), textiles (12.7%), steel and metalworking (9.9%), and wood products (2.7%). By contrast, apparel (-6.1%), non-metallic mining (-2.1%), and fish for direct human consumption (-0.9%) declined — showing that value-added growth is not evenly distributed.
THE CHALLENGE: DECENTRALIZE PRODUCTION AND DIVERSIFY SUPPLY
Aware that export development is built not only on large figures but by strengthening small and medium-sized producers, ADEX carries out decentralized activities across different regions. In June, it held the III Capsicum Business Meeting in Chiclayo, connecting pepper and chili growers with international markets. It is scheduled to organize the IV Passion Fruit Congress in Trujillo on August 27–28, and the I Strawberry Congress in Huacho on September 10–11 — events designed to position high-value agricultural products, diversify the export basket, and reduce reliance on minerals.
CONCEPTUAL DEFINITIONS
Traditional Exports: Goods extracted or produced and shipped abroad without significant processing. They include unprocessed minerals, oil, gas, fishmeal, and raw agricultural commodities. Prices tend to follow international market trends and fluctuate more sharply. They account for the vast majority of Peru’s foreign sales.
Non-Traditional Exports: Goods that have undergone some degree of processing, transformation, or manufacturing before export. These include agro-industrial products, textiles, chemicals, metal goods, and various manufactures. They generate more employment, offer better wages, and their prices are generally less volatile than those of raw materials.
Export Concentration: When a small number of products or regions make up the bulk of foreign sales. While it generates substantial revenue, it also makes the economy more vulnerable: if mineral prices fall or production drops in one area, national results are affected.
Productive Diversification: The ability of a region or country to expand the range of goods and services it produces and exports. The more diverse an economy, the less it depends on price swings in any single commodity. It is one of the most important indicators of economic development.
Value Added: Everything incorporated into a product before sale — processing, transformation, design, packaging, branding. A product with higher value added sells for a higher price, generates greater returns, and requires more skilled labor than a raw material.
Regional Performance: The capacity of each department to generate wealth through foreign trade. Not all regions have the same resources or opportunities, so uneven growth highlights where greater investment in infrastructure, training, and productive support is needed.
CONCLUSIONS
1.- Peru’s inland regions have become the main protagonists of the country’s foreign trade. Excluding Lima and Callao, regional exports exceed US$43 billion, demonstrating that the nation’s wealth is spread across its territory — though heavily concentrated in mineral-rich areas.
2.- Mining is the undisputed engine, but it also creates heavy dependency. The top five regions are mining-based and account for 57.4% of total exports; in Puno’s case, a single product — gold — represents almost all shipments. This makes Peru’s export performance highly sensitive to international metal prices.
3.- Non-traditional exports are growing, but far more slowly than traditional ones. While natural resources surge ahead, value-added products rose only 4.3%, indicating that Peru still exports mostly raw materials with little domestic transformation before shipping them abroad.
4.- Broad-based growth coexists with regions being left behind. Of 23 departments, 18 are expanding, but five — Piura, Tacna, San Martín, Amazonas, and Ucayali — recorded declines. This reveals that export momentum is not shared equally across the country, and that gaps exist which require both public and private attention.
5.- Agricultural and industrial diversification is the path toward long-term sustainable development. Initiatives such as the passion fruit, strawberry, and capsicum congresses seek to broaden the export basket with higher-value products, proving that Peru is capable of offering the world more than minerals.
6.- The greatest challenge for Peru’s export sector is turning natural wealth into sustainable development. Exporting raw materials generates quick revenue, but processing, diversifying, and spreading that value across more regions and sectors is what ensures growth translates into lasting well-being for more Peruvians.
Source: Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe