Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe En un esfuerzo colaborativo que subraya el poder de las alianzas estratégicas para el desarrollo social, ADRA Perú (Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales) recibió recientemente en la ciudad de Arequipa al élder Rudy Palhua, una figura prominente como Setenta de Área de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Esta visita no solo simbolizó la sólida relación entre ambas organizaciones, sino que también tuvo como objetivo principal la supervisión y fortalecimiento del proyecto “Seguridad Alimentaria para Familias Vulnerables a través de Bancos de Alimentos en las Macro-regiones Norte, Centro y Sur del Perú”. La Iglesia de Jesucristo, como uno de los principales financiadores de esta iniciativa trascendental, demostró su compromiso continuo con la sostenibilidad y la mejora de la calidad de vida de las poblaciones más desfavorecidas.
Durante su estancia, el élder Palhua tuvo la oportunidad de sumergirse en la operatividad del Banco de Alimentos, participando activamente en una jornada de rescate de alimentos. Esta experiencia de campo, realizada junto a beneficiarios de comedores populares en el distrito de Paucarpata, no solo permitió observar la eficiencia del modelo de gestión, sino también la interacción directa con las comunidades impactadas. El rescate de alimentos, un pilar fundamental de este proyecto, se define como la recuperación de productos alimenticios aptos para el consumo humano que, por diversas razones (estéticas, excedentes de producción, fecha de caducidad cercana pero segura), serían descartados por productores, distribuidores o minoristas, para luego ser redistribuidos entre poblaciones vulnerables. Esta práctica no solo combate el desperdicio alimentario, sino que también garantiza el acceso a nutrición de calidad para quienes más lo necesitan, fortaleciendo así el modelo de gestión del Banco de Alimentos y su capacidad para operar de manera efectiva y sostenible.
La agenda de la visita se extendió al distrito de Cerro Colorado, donde la acción humanitaria se hizo palpable a través de la entrega de kits de ayuda. En esta ocasión, 200 familias, afectadas directamente por las inclemencias de las lluvias, recibieron un apoyo integral que incluyó kits de alimentos crudos, colchones para mitigar las pérdidas materiales y agua segura, esencial para prevenir enfermedades en contextos de emergencia. Estas intervenciones, meticulosamente planificadas, son un claro reflejo de cómo la sinergia y el trabajo conjunto entre organizaciones pueden canalizar recursos de manera eficiente, asegurando que la ayuda llegue oportunamente a las manos de quienes más la necesitan, en momentos de crisis.
Un punto culminante de la visita fue la reunión estratégica con autoridades del mercado ACOMARE. Este encuentro no solo buscó consolidar alianzas existentes, sino que también se orientó a explorar vías para replicar el exitoso modelo del Banco de Alimentos en otras regiones del país. La colaboración con mercados y centros de abasto es crucial, ya que facilita el flujo de alimentos que, de otro modo, serían desechados, convirtiéndolos en un recurso vital para las comunidades. Esta estrategia multisectorial es clave para la escalabilidad del proyecto, es decir, la capacidad de expandir sus operaciones y beneficios a un mayor número de personas y regiones, manteniendo su eficiencia y efectividad.
Actualmente, la iniciativa de seguridad alimentaria de ADRA Perú y La Iglesia de Jesucristo se implementa con éxito en Lima, Lambayeque y Arequipa. Este despliegue geográfico evidencia un compromiso con la donación responsable de alimentos, un concepto que va más allá de la simple entrega, abarcando la clasificación, el almacenamiento adecuado y la distribución higiénica para garantizar la seguridad y la calidad de los productos. Además, se enfatiza el trabajo articulado con actores locales, incluyendo gobiernos regionales, municipales, organizaciones de base y la sociedad civil, para ampliar el alcance y la sostenibilidad del proyecto, asegurando que las soluciones sean culturalmente apropiadas y respondan a las necesidades específicas de cada comunidad.
En un gesto de reafirmación de su compromiso social, ADRA Perú llevó a cabo su cuarta intervención de ayuda humanitaria para las familias afectadas por las fuertes lluvias en Arequipa. Gracias a la generosa donación de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, se entregaron 500 colchones, 600 kits de alimentos crudos, 2000 sacos de arena (esenciales para la prevención de inundaciones y la protección de viviendas) y 250 cajas de agua a familias de los distritos de Alto Selva Alegre, Cerro Colorado, Sachaca y Cayma. Esta asistencia es fundamental para el proceso de recuperación post-emergencia, que implica no solo la satisfacción de necesidades inmediatas, sino también el apoyo a la reconstrucción de hogares y la recuperación de la estabilidad para las familias.
Esta acción, al igual que las anteriores, forma parte de las diversas intervenciones realizadas por ADRA Perú con el invaluable apoyo de la Iglesia de Jesucristo, consolidando una alianza que trasciende la asistencia puntual para convertirse en un motor de desarrollo sostenible y resiliencia comunitaria. El compromiso de brindar apoyo oportuno y efectivo a quienes más lo necesitan se mantiene como la piedra angular de esta colaboración, demostrando que la fe y la acción humanitaria pueden ir de la mano para construir un futuro mejor.
DATOS
1.- El modelo de bancos de alimentos es un catalizador para la seguridad alimentaria y la reducción del desperdicio: La implementación de bancos de alimentos por parte de ADRA Perú, con el apoyo de La Iglesia de Jesucristo, demuestra ser una estrategia altamente efectiva no solo para proveer alimentos a poblaciones vulnerables, sino también para abordar el grave problema del desperdicio alimentario, generando un impacto ambiental y social positivo.
2.- La alianza estratégica multisectorial es fundamental para la resiliencia comunitaria: La colaboración entre ADRA Perú, La Iglesia de Jesucristo y actores locales (como mercados y gobiernos distritales) evidencia que las intervenciones humanitarias y de desarrollo son más eficientes y sostenibles cuando se basan en alianzas sólidas, permitiendo una respuesta integral tanto en emergencias como en proyectos a largo plazo.
3.- El compromiso con la asistencia humanitaria va de la mano con el desarrollo sostenible: Las acciones de ADRA Perú en Arequipa, que incluyen desde el rescate de alimentos hasta la entrega de ayuda humanitaria post-desastre, reflejan un enfoque holístico que no solo atiende necesidades inmediatas, sino que también contribuye a la recuperación y fortalecimiento de las comunidades, sentando las bases para un desarrollo más equitativo y resiliente.
Fuente: Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe

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Impact that Feeds: ADRA Peru and the Church of Jesus Christ transform lives in Arequipa, strengthening food security in southern Peru.
Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe In a collaborative effort that underscores the power of strategic alliances for social development, ADRA Peru (Adventist Development and Relief Agency) recently hosted Elder Rudy Palhua, a prominent Area Seventy of The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints, in the city of Arequipa. This visit not only symbolized the strong relationship between both organizations but also had as its main objective the supervision and strengthening of the project “Food Security for Vulnerable Families through Food Banks in the Northern, Central, and Southern Macro-regions of Peru.” The Church of Jesus Christ, as one of the main funders of this momentous initiative, demonstrated its continuous commitment to sustainability and the improvement of the quality of life for the most disadvantaged populations.
During his stay, Elder Palhua had the opportunity to immerse himself in the operations of the Food Bank, actively participating in a food rescue day. This field experience, carried out alongside beneficiaries from community soup kitchens in the Paucarpata district, not only allowed observation of the management model’s efficiency but also direct interaction with the impacted communities. Food rescue, a fundamental pillar of this project, is defined as the recovery of food products suitable for human consumption that, for various reasons (aesthetics, production surpluses, approaching but safe expiration dates), would be discarded by producers, distributors, or retailers, to then be redistributed among vulnerable populations. This practice not only combats food waste but also ensures access to quality nutrition for those who need it most, thus strengthening the Food Bank’s management model and its capacity to operate effectively and sustainably.
The visit’s agenda extended to the Cerro Colorado district, where humanitarian action became palpable through the distribution of aid kits. On this occasion, 200 families, directly affected by the heavy rains, received comprehensive support that included kits of raw food, mattresses to mitigate material losses, and safe water, essential for preventing diseases in emergency contexts. These meticulously planned interventions are a clear reflection of how synergy and collaborative work between organizations can channel resources efficiently, ensuring that aid reaches those who need it most, promptly, during times of crisis.
A highlight of the visit was a strategic meeting with authorities from the ACOMARE market. This encounter not only sought to consolidate existing alliances but also aimed to explore ways to replicate the successful Food Bank model in other regions of the country. Collaboration with markets and wholesale centers is crucial, as it facilitates the flow of food that would otherwise be discarded, transforming it into a vital resource for communities. This multisectoral strategy is key to the scalability of the project, meaning its ability to expand its operations and benefits to a greater number of people and regions while maintaining its efficiency and effectiveness.
Currently, the food security initiative by ADRA Peru and The Church of Jesus Christ is successfully implemented in Lima, Lambayeque, and Arequipa. This geographical spread demonstrates a commitment to responsible food donation, a concept that goes beyond simple delivery, encompassing proper classification, storage, and hygienic distribution to ensure the safety and quality of products. Furthermore, emphasis is placed on articulated work with local stakeholders, including regional and municipal governments, grassroots organizations, and civil society, to broaden the project’s scope and sustainability, ensuring that solutions are culturally appropriate and respond to the specific needs of each community.
In a gesture reaffirming its social commitment, ADRA Peru carried out its fourth humanitarian aid intervention for families affected by the heavy rains in Arequipa. Thanks to the generous donation from The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints, 500 mattresses, 600 raw food kits, 2000 sandbags (essential for flood prevention and home protection), and 250 boxes of water were delivered to families in the districts of Alto Selva Alegre, Cerro Colorado, Sachaca, and Cayma. This assistance is fundamental for the post-emergency recovery process, which involves not only meeting immediate needs but also supporting home reconstruction and stability recovery for families.
This action, like previous ones, is part of various interventions carried out by ADRA Peru with the invaluable support of The Church of Jesus Christ, consolidating an alliance that transcends punctual assistance to become a driving force for sustainable development and community resilience. The commitment to provide timely and effective support to those most in need remains the cornerstone of this collaboration, demonstrating that faith and humanitarian action can go hand in hand to build a better future.
DATA
1.- The food bank model is a catalyst for food security and waste reduction: The implementation of food banks by ADRA Peru, with the support of The Church of Jesus Christ, proves to be a highly effective strategy not only for providing food to vulnerable populations but also for addressing the serious problem of food waste, generating a positive environmental and social impact.
2.- Multisectoral strategic alliance is fundamental for community resilience: The collaboration between ADRA Peru, The Church of Jesus Christ, and local actors (such as markets and district governments) demonstrates that humanitarian and development interventions are more efficient and sustainable when based on strong alliances, allowing for a comprehensive response in both emergencies and long-term projects.
3.- The commitment to humanitarian assistance goes hand in hand with sustainable development: ADRA Peru’s actions in Arequipa, which include everything from food rescue to post-disaster humanitarian aid, reflect a holistic approach that not only addresses immediate needs but also contributes to the recovery and strengthening of communities, laying the groundwork for more equitable and resilient development.
Source: Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe