"Diálogo en Palacio de Gobierno: representante de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se reúne con la presidenta Keiko Fujimori. La experiencia humanitaria y cooperación al servicio del Perú ante los desastres naturales".​

Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe En la víspera, el élder Gary E. Stevenson, miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, sostuvo una reunión oficial con la presidenta de la República del Perú, Keiko Fujimori Higuchi, en el Palacio de Gobierno de Lima. El encuentro, difundido inicialmente a través de la cuenta de Instagram del Área Sudamérica Noroeste de la Iglesia, tuvo como propósito declarado fortalecer los lazos de amistad entre la institución religiosa y el Estado peruano, identificar las principales necesidades de la población y explorar vías de colaboración para el bienestar común, en un marco de respeto institucional y valores compartidos.

El élder Stevenson transmitió los saludos y el respaldo de la Primera Presidencia de la Iglesia, expresando el interés permanente de la institución por seguir contribuyendo al desarrollo y la estabilidad de las comunidades peruanas. Acompañaron al representante religioso el élder Juan Pablo Villar, presidente del Área Sudamérica Noroeste, y Guillermo Estrugo, director de Comunicación y Publicaciones del Área. Por parte del Gobierno participó también Marco Antonio Vinelli Ruiz, ministro de Desarrollo Agrario y Riego y presidente de la Comisión Nacional de Gestión del Riesgo del Fenómeno El Niño, lo que da cuenta del carácter sustantivo de la conversación, más allá de lo meramente protocolar.

GESTIÓN DEL RIESGO DE DESASTRES Y RESPUESTA ANTE EL FENÓMENO ‘EL NIÑO’

Uno de los ejes centrales del diálogo fue la preparación y respuesta integral ante el Fenómeno El Niño Costero 2026–2027, evento climático que representa una amenaza activa para la vida, la infraestructura y la economía del país. La presidenta Fujimori expuso los esfuerzos que su administración viene desplegando en materia de prevención, gestión de riesgos y coordinación interinstitucional, así como las prioridades y desafíos que enfrenta el Estado para proteger a las poblaciones más vulnerables, especialmente aquellas ubicadas en zonas de alto riesgo geográfico y climático.

En este contexto, el élder Stevenson compartió la vasta experiencia institucional de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en el ámbito de la ayuda humanitaria, la respuesta rápida ante emergencias y la organización comunitaria para la mitigación de riesgos. La Iglesia cuenta con una estructura de voluntariado, logística y despliegue internacional que ha permitido brindar asistencia en situaciones de crisis en diversas regiones del mundo, experiencia que fue puesta a disposición del país como referencia y posible cooperación técnica. Ambas partes coincidieron en que la preparación anticipada, la coordinación entre instituciones y la solidaridad social son determinantes para reducir el impacto de los desastres naturales en las familias y comunidades.

COOPERACIÓN SOCIAL, NUTRICIÓN Y BIENESTAR INTEGRAL

La conversación también abordó temas concretos de desarrollo social, entre ellos la nutrición infantil y el apoyo a poblaciones en situación de vulnerabilidad. La Iglesia, a través de sus programas de bienestar y ayuda humanitaria, implementa iniciativas orientadas a mejorar la seguridad alimentaria, fortalecer la autosuficiencia de las familias y brindar apoyo en situaciones de necesidad, alineándose con los objetivos que el Estado peruano persigue en materia de desarrollo y equidad social. El encuentro permitió identificar áreas de interés común donde la cooperación entre el sector público y las organizaciones de la sociedad civil puede multiplicar los resultados en beneficio de la ciudadanía.

DIMENSIÓN ESPIRITUAL Y CULTURAL DEL DIÁLOGO

El encuentro también incluyó la dimensión espiritual y doctrinal propia de la institución representada. El élder Stevenson explicó a la mandataria el propósito y contenido del Libro de Mormón, presentándolo como otro testamento de Jesucristo que complementa las Sagradas Escrituras y que relata la historia de antiguos habitantes del continente americano, así como la visita de Jesucristo a las Américas después de Su resurrección. El élder Juan Pablo Villar profundizó en este aspecto, resaltando que el propósito central de este mensaje es compartir el amor y las enseñanzas de Jesucristo, valores que constituyen también un fundamento ético para la convivencia, la solidaridad y el servicio al prójimo. La entrega de un ejemplar del Libro de Mormón a la presidenta Fujimori simbolizó el intercambio respetuoso y el reconocimiento de la dimensión espiritual como parte integral del bienestar humano.

DATOS CONCEPTUALES

Cooperación público-social: Es el conjunto de relaciones, acuerdos y acciones conjuntas entre las autoridades del Estado y las organizaciones de la sociedad civil —incluyendo instituciones religiosas, fundaciones y asociaciones— para diseñar o ejecutar políticas públicas y programas de bienestar. Se basa en el principio de que el bienestar común es responsabilidad de toda la sociedad, y que las instituciones civiles y religiosas complementan, pero no sustituyen, la función del Estado.

Gestión del riesgo de desastres: Proceso social y técnico que comprende la evaluación, prevención, mitigación, preparación, respuesta y recuperación ante situaciones de amenaza o desastre. No se limita a actuar cuando ocurre el evento: su núcleo es anticipar, reducir la vulnerabilidad y fortalecer la capacidad de resiliencia de las personas y comunidades antes, durante y después de una emergencia.

Ayuda humanitaria: Conjunto de acciones de asistencia material, logística y social destinadas a salvar vidas, aliviar el sufrimiento y proteger la dignidad de las personas afectadas por crisis o desastres. Se rige por principios de humanidad, imparcialidad, neutralidad e independencia, y puede ser ejercida tanto por organismos estatales como por instituciones civiles y religiosas.

Libertad religiosa y de culto: Derecho fundamental que protege la libertad de las personas y las comunidades de profesar, practicar y difundir su religión o creencia, tanto en público como en privado. En el ámbito de las relaciones institucionales, implica que las autoridades del Estado y los representantes de las confesiones pueden dialogar y cooperar en un plano de igualdad y respeto mutuo, sin que ninguna religión sea oficial ni preferente.

Diálogo interinstitucional: Intercambio formal o informal entre representantes de distintas instituciones —públicas, privadas o religiosas— con el fin de conocer mutuamente sus objetivos, identificar puntos de coincidencia y promover la colaboración. Es un mecanismo democrático que enriquece la gestión pública al incorporar perspectivas y experiencias que el Estado por sí solo no necesariamente posee.

Resiliencia comunitaria: Capacidad de las personas, familias y comunidades para resistir, adaptarse y recuperarse de los efectos adversos de una crisis o desastre. Se fortalece con la organización social, la preparación, la solidaridad y el acceso a recursos, y constituye uno de los activos más importantes para la protección de la población frente a fenómenos como El Niño.

CONCLUSIONES

1.- El encuentro entre el élder Stevenson y la presidenta Fujimori trasciende el carácter protocolar y evidencia que las instituciones religiosas, como parte de la sociedad civil, constituyen actores relevantes en la construcción del bienestar común. Su capacidad de organización, voluntariado y presencia en territorios alejados las convierte en aliadas valiosas para el Estado en la atención de las necesidades de la población.

2.- La coincidencia en torno a la preparación ante el Fenómeno El Niño demuestra que la gestión del riesgo no es solo una tarea técnica del gobierno, sino un compromiso que involucra a toda la sociedad. La experiencia de la Iglesia en ayuda humanitaria y respuesta a emergencias puede aportar metodologías y capacidades que fortalezcan la preparación nacional, siempre bajo la coordinación y liderazgo del Estado.

3.- El diálogo entre el Estado y las instituciones religiosas en una sociedad democrática debe basarse en el respeto mutuo, la autonomía de cada ámbito y la cooperación en temas de interés público. Compartir valores, experiencias y mensajes espirituales no sustituye las decisiones de política pública, pero puede fortalecer el clima de confianza, solidaridad y propósito común que toda nación necesita en momentos difíciles.

4.- La verdadera efectividad de estos encuentros se medirá no por la reunión en sí, sino por la concreción de los acuerdos y la articulación de acciones conjuntas. El intercambio de buenas intenciones es el primer paso, pero lo que la población espera son resultados: que la cooperación se traduzca en más ayuda, mejor preparación y mayor protección para los peruanos que más lo necesitan.

Fuente: Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe

Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe On the previous day, Elder Gary E. Stevenson, a member of the Quorum of the Twelve Apostles of The Church of Jesus Christ of Latter-day Saints, held an official meeting with the President of the Republic of Peru, Keiko Fujimori Higuchi, at the Government Palace in Lima. The gathering, initially announced through the Instagram account of the Church’s South America Northwest Area, had the stated purpose of strengthening bonds of friendship between the religious institution and the Peruvian State, identifying the population’s most pressing needs, and exploring avenues of collaboration for the common good, within a framework of institutional respect and shared values.

Elder Stevenson conveyed the greetings and support of the Church’s First Presidency, expressing the institution’s ongoing commitment to contributing to the development and stability of Peruvian communities. He was accompanied by Elder Juan Pablo Villar, President of the South America Northwest Area, and Guillermo Estrugo, Area Director of Communications and Publications. Also representing the Government was Marco Antonio Vinelli Ruiz, Minister of Agrarian Development and Irrigation and Chairman of the National Commission for the El Niño Phenomenon Risk Management —a presence that underscored the substantive nature of the conversation, extending well beyond mere protocol.

DISASTER RISK MANAGEMENT AND RESPONSE TO THE EL NIÑO PHENOMENON

A central pillar of the dialogue concerned comprehensive preparedness and response to the 2026–2027 Coastal El Niño, a climate event posing an active threat to lives, infrastructure, and the national economy. President Fujimori outlined the efforts her administration is advancing in prevention, risk management, and inter-agency coordination, as well as the priorities and challenges the State faces in protecting vulnerable populations, particularly those residing in geographically and climatically high-risk zones.

In this context, Elder Stevenson shared the Church’s extensive institutional experience in humanitarian aid, emergency response, and community-based risk mitigation. The Church maintains a global volunteer, logistics, and deployment structure that has enabled it to deliver assistance during crises across multiple regions —expertise that was offered as a reference and potential technical cooperation. Both parties agreed that advance preparedness, inter-institutional coordination, and social solidarity are decisive factors in reducing the impact of natural disasters on families and communities.

SOCIAL COOPERATION, NUTRITION, AND INTEGRAL WELL-BEING

The conversation also addressed concrete areas of social development, including child nutrition and support for vulnerable populations. Through its welfare and humanitarian programs, the Church implements initiatives designed to enhance food security, strengthen household self-reliance, and provide assistance in times of need —aligning with the objectives the Peruvian State pursues in development and social equity. The meeting identified areas of common interest where cooperation between the public sector and civil society organizations can multiply outcomes for the benefit of all citizens.

SPIRITUAL AND CULTURAL DIMENSION OF THE DIALOGUE

The encounter also encompassed the spiritual and doctrinal dimension inherent to the institution represented. Elder Stevenson explained to the President the purpose and content of the Book of Mormon, presenting it as another testament of Jesus Christ that complements the Holy Scriptures and recounts the history of ancient inhabitants of the Americas, as well as the visitation of the resurrected Jesus Christ to the American continent. Elder Juan Pablo Villar expanded on this, emphasizing that the central message is to share the love and teachings of Jesus Christ —values that also serve as an ethical foundation for coexistence, solidarity, and service to others. The presentation of a copy of the Book of Mormon to President Fujimori symbolized respectful exchange and recognition of the spiritual dimension as an integral part of human well-being.

CONCEPTUAL FRAMEWORK

Public-Social Partnership: The set of relationships, agreements, and joint actions between State authorities and civil society organizations —including religious institutions, foundations, and associations— to design or implement public policies and welfare programs. It rests on the principle that the common good is the responsibility of society as a whole, and that civil and religious institutions complement, but do not replace, the functions of the State.

Disaster Risk Management: A social and technical process encompassing assessment, prevention, mitigation, preparedness, response, and recovery from threats or disasters. It is not limited to acting once an event occurs: its core purpose is to anticipate, reduce vulnerability, and strengthen the resilience of people and communities before, during, and after an emergency.

Humanitarian Aid: Material, logistical, and social assistance actions intended to save lives, alleviate suffering, and uphold the dignity of people affected by crisis or disaster. Governed by principles of humanity, impartiality, neutrality, and independence, it may be delivered by State bodies as well as civil and religious institutions.

Freedom of Religion and Belief: A fundamental right protecting the freedom of individuals and communities to profess, practice, and disseminate their religion or beliefs, publicly and privately. In institutional relations, it implies that State authorities and religious representatives may engage in dialogue and cooperation on a basis of equality and mutual respect, without any religion being established as official or preferred.

Inter-Institutional Dialogue: Formal or informal exchange between representatives of different institutions —public, private, or religious— aimed at understanding one another’s goals, identifying common ground, and fostering collaboration. It is a democratic mechanism that enriches public governance by incorporating perspectives and expertise that the State alone may not possess.

Community Resilience: The capacity of individuals, families, and communities to withstand, adapt to, and recover from the adverse effects of a crisis or disaster. Strengthened by social organization, preparedness, solidarity, and access to resources, it constitutes one of the most vital assets in protecting the population against phenomena such as El Niño.

CONCLUSIONS

1.- The meeting between Elder Stevenson and President Fujimori transcends protocol and demonstrates that religious institutions, as vital components of civil society, are relevant actors in advancing the common good. Their organizational capacity, volunteer networks, and presence in remote territories make them valuable partners to the State in meeting the population’s needs.

2.- The shared focus on El Niño preparedness confirms that risk management is not merely a technical government task, but a societal commitment. The Church’s humanitarian and emergency response experience can contribute methodologies and capacities that strengthen national preparedness —always under the coordination and leadership of the State.

3.- Dialogue between the State and religious institutions in a democratic society must be grounded in mutual respect, institutional autonomy, and cooperation in areas of public interest. Sharing values, experiences, and spiritual messages does not substitute for public policy decisions, but it can foster an environment of trust, solidarity, and shared purpose that every nation needs in challenging times.

4.- The true measure of success will not be the meeting itself, but the translation of commitments into coordinated action. Exchanging good intentions is only the first step; what the public expects are tangible results: cooperation that translates into more aid, better preparedness, and greater protection for the Peruvians who need it most.

Source: Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe