Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe En el marco de la 11.ª Reunión Ministerial de Seguridad Alimentaria del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), celebrada en Hangzhou, China, los ministros y altos representantes de las 21 economías miembro reafirmaron que la seguridad alimentaria constituye un pilar existencial para la estabilidad social, el desarrollo económico y la continuidad civilizatoria. Bajo la presidencia de Zhang Zhu, Ministro de Agricultura y Asuntos Rurales de la República Popular China, el encuentro abordó la necesidad de reestructurar integralmente los sistemas agroalimentarios regionales mediante la incorporación sistemática de tecnologías avanzadas —inteligencia artificial, biotecnología, digitalización y análisis predictivo— como respuesta a la creciente frecuencia e intensidad de los fenómenos perturbadores que amenazan la producción, el suministro y el acceso a alimentos.
El Viceprimer Ministro de China, Liu Guozhong, inauguró la sesión situando el tema en su dimensión histórica y antropológica: “La domesticación, el cultivo y la difusión transcontinental de los cultivos alimentarios han sido la base de la supervivencia humana, la reproducción biológica y el progreso de la civilización”. Destacó además que la región de APEC produce cerca del 50% de los alimentos del mundo, por lo que su estabilidad productiva es determinante para la seguridad alimentaria global. Sin embargo, los datos revelan una vulnerabilidad estructural: el 47% de las pérdidas agrícolas mundiales atribuibles a desastres naturales se concentran en esta región, donde la variabilidad climática altera los ciclos fenológicos de los cultivos, degrada las propiedades físico-químicas del suelo, modifica los regímenes hídricos y obliga a los productores a modificar sistemas de cultivo que han sostenido a comunidades durante generaciones.
Frente a este escenario, los representantes coincidieron en que la respuesta no puede limitarse a la gestión de emergencias, sino que requiere una transformación sistémica basada en evidencia científica. La inteligencia artificial y el procesamiento masivo de datos se presentan como herramientas transversales capaces de modelar escenarios climáticos, predecir brotes de plagas y enfermedades, optimizar el uso de recursos hídricos y edáficos, y diseñar prácticas agrícolas adaptativas que permitan a los cultivos ajustarse a condiciones ambientales cambiantes. Asimismo, se reconoció que la tecnología debe integrarse a lo largo de toda la cadena de valor: desde la producción primaria hasta la logística de distribución, pasando por los sistemas de trazabilidad digital, los controles de bioseguridad y la infraestructura de cadena de frío, garantizando así la inocuidad, conservación y eficiencia del comercio agroalimentario regional.
Un componente central del debate fue la reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos, entendida no solo como una medida de eficiencia económica, sino como un imperativo de sostenibilidad y equidad. Alrededor de un tercio de los alimentos producidos a nivel mundial se pierden o desperdician, lo que representa un desperdicio simultáneo de recursos naturales, energía y mano de obra. La implementación de monitoreo digital en tiempo real, sistemas predictivos de demanda y mayor conciencia social pueden reducir significativamente estas mermas, haciendo que los alimentos sean más accesibles y asequibles para poblaciones de menores ingresos.
Los participantes subrayaron también que la modernización tecnológica no puede ser excluyente: debe centrarse en los agricultores y comunidades rurales, asegurando que las innovaciones sean culturalmente apropiadas, ambientalmente sostenibles y económicamente accesibles. Esto requiere inversión en infraestructura digital rural, fortalecimiento de los servicios públicos en zonas alejadas y mecanismos de financiamiento que permitan a los pequeños y medianos productores adoptar tecnologías que incrementen su productividad, sus ingresos y su competitividad sin comprometer su autonomía.
Al clausurar el encuentro, Zhang Zhu sintetizó el espíritu del acuerdo: “Las economías de APEC son vecinas, con condiciones agrícolas diversas e intereses interrelacionados. Garantizar la seguridad alimentaria regional es un deber y una misión compartida”. La conclusión fue unánime: la seguridad alimentaria no se garantiza solo con mayor producción, sino con sistemas más inteligentes, más resilientes y más equitativos, donde la ciencia, la tecnología y el conocimiento tradicional converjan en beneficio de toda la población.
DATOS CONCEPTUALES
Sistema agroalimentario: Conjunto interconectado de actividades, actores, instituciones y flujos que comprenden la producción primaria, el procesamiento, la distribución, el comercio, el consumo y la disposición final de alimentos. Es un sistema complejo y dinámico influenciado por factores bioclimáticos, tecnológicos, económicos y socioculturales, cuya estabilidad determina la disponibilidad y accesibilidad alimentaria de una población.
Resiliencia alimentaria: Capacidad de un sistema agroalimentario para absorber perturbaciones, adaptarse a cambios y transformarse sin comprometer su función fundamental de proveer alimentos suficientes, inocuos y nutritivos. Implica no solo recuperarse tras un evento adverso, sino anticiparlo y evolucionar para enfrentar condiciones futuras con mayor solidez.
Agricultura adaptativa: Enfoque de gestión agrícola que ajusta continuamente las prácticas de cultivo en respuesta a datos en tiempo real sobre condiciones climáticas, estado del suelo, disponibilidad hídrica y comportamiento biológico de plagas y enfermedades. Se apoya en modelado digital, sensores remotos e inteligencia artificial para reducir incertidumbre y optimizar el uso de insumos.
Cadena de valor alimentaria digitalizada: Integración de tecnologías digitales —trazabilidad mediante blockchain, sensores de temperatura en cadena de frío, sistemas de aduanas electrónicas y monitoreo satelital— a lo largo de todos los eslabones del suministro alimentario. Aumenta la transparencia, reduce tiempos de tránsito, garantiza la inocuidad y minimiza pérdidas postcosecha.
Pérdida y desperdicio de alimentos: Disminución de la cantidad o deterioro de la calidad de alimentos a lo largo de la cadena de suministro. La pérdida ocurre principalmente en las etapas de producción, poscosecha y procesamiento; el desperdicio se manifiesta en la distribución y el consumo. Ambos representan una ineficiencia sistémica que agrava la presión sobre los recursos naturales y eleva los precios al consumidor.
Seguridad alimentaria: Estado en el que todas las personas tienen, en todo momento, acceso físico, social y económico a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos que satisfacen sus necesidades dietéticas y preferencias alimentarias para llevar una vida activa y saludable. Comprende cuatro dimensiones: disponibilidad, acceso, utilización y estabilidad en el tiempo.
CONCLUSIONES
1.- La seguridad alimentaria es un fenómeno transnacional que no puede gestionarse de manera aislada: la región de APEC produce casi la mitad de los alimentos del mundo, por lo que su estabilidad productiva repercute directamente en la disponibilidad global. La cooperación científica y técnica entre economías es indispensable para que los avances tecnológicos beneficien a todos los países y no se concentren solo en los más desarrollados.
2.- El cambio climático ya no es una proyección futura, sino una perturbación activa que altera los ciclos biológicos de los cultivos, degrada los suelos y modifica los regímenes hídricos. El dato de que el 47% de las pérdidas agrícolas mundiales por desastres naturales se concentren en Asia-Pacífico demuestra que la vulnerabilidad no es uniforme y que las soluciones deben adaptarse a las condiciones geográficas específicas de cada territorio.
3.- La inteligencia artificial y el análisis de grandes volúmenes de datos transforman la agricultura de reactiva a predictiva: permiten anticipar riesgos, optimizar el uso de agua y fertilizantes, reducir emisiones y diseñar cultivos más resistentes. La tecnología no sustituye al agricultor, sino que le provee herramientas científicas para tomar mejores decisiones en un entorno cada vez más incierto.
4.- Reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos es la medida más inmediata y eficiente para ampliar la disponibilidad alimentaria sin aumentar la presión sobre los ecosistemas. Mejorar la infraestructura de poscosecha, digitalizar la logística y educar a la población permite recuperar volúmenes suficientes para alimentar a millones de personas, convirtiendo la eficiencia en una fuente de suministro.
5.- Ninguna transformación tecnológica es sostenible si excluye a quienes producen los alimentos. La innovación debe llegar a las zonas rurales, acompañada de infraestructura, financiamiento y capacitación, para que los pequeños productores —quienes generan una parte sustancial del suministro mundial— también incrementen sus ingresos y su resiliencia. La tecnología sin inclusión profundiza la brecha; con inclusión, se convierte en desarrollo compartido.
DATO: Conoce la declaración conjunta sobre la 11.ª Reunión Ministerial de APEC sobre Seguridad AlimentariaHangzhou, República Popular China, 25 de agosto de 2026 en este link: https://prensaperu.pe/2026/08/27/declaracion-conjunta-de-la-11-a-reunion-ministerial-de-apec-sobre-seguridad-alimentaria-hangzhou-de-los-ministros-responsables-de-alimentacion-de-las-economias-de-asia-pacifico-republica-popular/
Fuente: Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe

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APEC Produces Half the World’s Food: Can Technology Save Food Security in the Face of Climate Change? 47% of Global Agricultural Losses from Disasters Strike Asia-Pacific: AI as the First Line of Defense.
Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe Within the framework of the 11th Food Security Ministerial Meeting of the Asia-Pacific Economic Cooperation (APEC), held in Hangzhou, China, ministers and senior representatives of the 21 member economies reaffirmed that food security constitutes an existential pillar of social stability, economic development, and civilizational continuity. Under the chairmanship of Zhang Zhu, Minister of Agriculture and Rural Affairs of the People’s Republic of China, the meeting addressed the need to comprehensively restructure regional agri-food systems through the systematic integration of advanced technologies —artificial intelligence, biotechnology, digitalization, and predictive analytics— as a response to the growing frequency and intensity of disruptive phenomena threatening food production, supply, and access.
Liu Guozhong, Vice Premier of the People’s Republic of China, opened the session by framing the issue in its historical and anthropological dimension: “The domestication, cultivation, and transcontinental diffusion of food crops have been the foundation of human survival, biological reproduction, and the progress of civilization.” He further emphasized that the APEC region produces nearly 50% of the world’s food, making its productive stability decisive for global food security. However, data reveals structural vulnerability: 47% of global agricultural losses attributable to natural disasters are concentrated in this region, where climate variability alters crop phenological cycles, degrades soil physicochemical properties, modifies water regimes, and forces producers to change farming systems that have sustained communities for generations.
Faced with this scenario, representatives agreed that the response cannot be limited to emergency management, but requires systemic transformation based on scientific evidence. Artificial intelligence and massive data processing emerge as cross-cutting tools capable of modeling climate scenarios, predicting pest and disease outbreaks, optimizing water and land resource use, and designing adaptive agricultural practices that enable crops to adjust to changing environmental conditions. Furthermore, it was recognized that technology must be integrated across the entire value chain: from primary production to distribution logistics, including digital traceability systems, biosecurity controls, and cold-chain infrastructure, thereby guaranteeing the safety, preservation, and efficiency of regional agri-food trade.
A central component of the debate was the reduction of food loss and waste, understood not only as a measure of economic efficiency, but as an imperative of sustainability and equity. Approximately one-third of all food produced worldwide is lost or wasted, representing a simultaneous squandering of natural resources, energy, and labor. The implementation of real-time digital monitoring, predictive demand systems, and heightened public awareness can significantly reduce these losses, making food more accessible and affordable for lower-income populations.
Participants also underscored that technological modernization cannot be exclusionary: it must center farmers and rural communities, ensuring that innovations are culturally appropriate, environmentally sustainable, and economically accessible. This requires investment in rural digital infrastructure, the strengthening of public services in remote areas, and financing mechanisms that enable small and medium-scale producers to adopt technologies that increase their productivity, incomes, and competitiveness without compromising their autonomy.
In closing the meeting, Zhang Zhu synthesized the spirit of the agreement: “APEC economies are neighbors, with diverse agricultural conditions and interconnected interests. Guaranteeing regional food security is a shared duty and mission.” The conclusion was unanimous: food security is not achieved solely through increased production, but through smarter, more resilient, and more equitable systems, where science, technology, and traditional knowledge converge for the benefit of all people.
CONCEPTS AND DEFINITIONS
Agri-food System: An interconnected set of activities, actors, institutions, and flows encompassing primary production, processing, distribution, trade, consumption, and final disposal of food. It is a complex, dynamic system influenced by bioclimatic, technological, economic, and sociocultural factors, whose stability determines a population’s food availability and access.
Food Resilience: The capacity of an agri-food system to absorb disturbances, adapt to changes, and transform itself without compromising its fundamental function of providing sufficient, safe, and nutritious food. It implies not only recovering after an adverse event, but anticipating it and evolving to face future conditions with greater robustness.
Adaptive Agriculture: An agricultural management approach that continuously adjusts farming practices in response to real-time data on climate conditions, soil health, water availability, and the biological behavior of pests and diseases. It relies on digital modeling, remote sensing, and artificial intelligence to reduce uncertainty and optimize input use.
Digitalized Food Value Chain: The integration of digital technologies —blockchain traceability, cold-chain temperature sensors, electronic customs systems, and satellite monitoring— across all stages of the food supply chain. It enhances transparency, reduces transit times, ensures food safety, and minimizes post-harvest losses.
Food Loss and Waste: A reduction in quantity or deterioration in quality of food along the supply chain. Loss occurs primarily at the production, post-harvest, and processing stages; waste manifests in distribution and consumption. Both represent systemic inefficiency that exacerbates pressure on natural resources and raises consumer prices.
Food Security: A state in which all people, at all times, have physical, social, and economic access to sufficient, safe, and nutritious food that meets their dietary needs and food preferences for an active and healthy life. It comprises four dimensions: availability, access, utilization, and stability over time.
CONCLUSIONS
1.- Food security is a transnational issue that cannot be managed in isolation: the APEC region produces nearly half of the world’s food, so its productive stability directly impacts global availability. Scientific and technical cooperation among economies is essential to ensure that technological advancements benefit all nations, rather than being concentrated only in the most developed.
2.- Climate change is no longer a future projection —it is an active disturbance altering biological crop cycles, degrading soils, and modifying water regimes. The finding that 47% of global agricultural losses from natural disasters are concentrated in Asia-Pacific demonstrates that vulnerability is not uniform, and solutions must be adapted to the specific geographic conditions of each territory.
3.- Artificial intelligence and large-scale data analytics transform agriculture from reactive to predictive: they enable risk anticipation, optimized water and fertilizer use, reduced emissions, and the development of more resilient crops. Technology does not replace the farmer —it provides scientific tools for making better decisions in an increasingly uncertain environment.
4.- Reducing food loss and waste is the most immediate and efficient measure to expand food availability without increasing pressure on ecosystems. Improving post-harvest infrastructure, digitalizing logistics, and educating the public can recover volumes sufficient to feed millions of people, turning efficiency into a source of supply.
5.- No technological transformation is sustainable if it excludes those who produce the food. Innovation must reach rural areas, accompanied by infrastructure, financing, and training, so that small-scale producers —who generate a substantial portion of global supply— also increase their incomes and resilience. Technology without inclusion widens the gap; with inclusion, it becomes shared development.
NOTE: Read the joint statement on the 11th APEC Ministerial Meeting on Food Security (Hangzhou, People’s Republic of China, August 25, 2026) at this link: https://prensaperu.pe/2026/08/27/declaracion-conjunta-de-la-11-a-reunion-ministerial-de-apec-sobre-seguridad-alimentaria-hangzhou-de-los-ministros-responsables-de-alimentacion-de-las-economias-de-asia-pacifico-republica-popular/
Source: Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe