¡Universidades aportan lo que los gobiernos no pueden! Foro Internacional 2026 de la 'Red de Instituciones de Educación Superior Universitaria Comprometidas (GIRD-ACC) de Latinoamérica y el Caribe', camino a una cultura de prevención.

​Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe El Foro Internacional 2026 de la Red de Instituciones de Educación Superior Universitaria Comprometidas con la Gestión Integral del Riesgo de Desastres y la Adaptación al Cambio Climático (GIRD-ACC) de Latinoamérica y el Caribe se inauguró hoy en la ciudad de Lima, con continuidad hasta mañana 3 de septiembre. Es organizado de manera conjunta por cuatro casas de estudios de reconocido prestigio nacional: la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y la Universidad ESAN. El encuentro congrega a especialistas nacionales e internacionales, autoridades del Estado, representantes de organismos multilaterales, cooperación internacional, banca de desarrollo, sector privado y sociedad civil, con el propósito de transitar desde una cultura de respuesta reactiva hacia una prevención proactiva, colocando el conocimiento científico y la gestión del riesgo en el centro de la toma de decisiones públicas y privadas frente a fenómenos extremos como el Fenómeno El Niño, sismos, sequías y eventos asociados a la variabilidad climática.

DESARROLLO — DISCURSO INAUGURAL DEL DR. JAIME SERIDA NISHIMURA, RECTOR DE LA UNIVERSIDAD ESAN

El acto inaugural estuvo a cargo del Dr. Jaime Serida Nishimura, rector de la Universidad ESAN, quien en su calidad de autoridad anfitriona y miembro del cuerpo directivo de la Red GIRD-ACC dio la bienvenida a las delegaciones nacionales e internacionales, acompañado de la presencia del ministro del Ambiente, Vladimiro Huaroc Portocarrero—encargado de la inauguración oficial—; el representante regional de la ONU para la Reducción del Riesgo de Desastres, Nahuel Arenas García; el viceministro de Políticas para la Defensa, contralmirante (r) Edwin Rafael Zegarra Valdivia; la alcaldesa encargada de Santiago del Surco, Eliana Elizabeth Toledo Reyes; Jeri Ramón Ruffner, rectora de la UNMSM; José Alberto Barrón López, rector de la UNALM; Arturo Talledo, rector de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI); el Ph.D. Miguel Estrada Mendoza; entre otras autoridades.

El rector Serida inició su intervención subrayando que el desafío que convoca al foro no pertenece a una sola institución, sector ni disciplina: nos concierne a todos porque se relaciona directamente con la forma en que construimos el desarrollo y con nuestra capacidad para protegerlo. En ese sentido, recordó que la región vive momentos de particular urgencia: en semanas recientes, distintos países de América Latina han vuelto a registrar actividad sísmica de relevancia, mientras que el Perú conoce por experiencia propia los efectos del Fenómeno El Niño. Ambos fenómenos, aunque distintos en naturaleza, comparten una enseñanza fundamental: las consecuencias de una amenaza no dependen exclusivamente de la fuerza de la naturaleza, sino también de las vulnerabilidades que se han acumulado mucho antes.

Esta premisa da sustento al enfoque central del foro: el Fenómeno El Niño no debe reducirse a un evento climático, sino comprenderse como un amplificador de vulnerabilidades territoriales preexistentes. De ello deriva una convicción central: si el riesgo se aborda únicamente como emergencia, la acción llega tarde. La gestión integral del riesgo y la adaptación al cambio climático no son temas sectoriales ni coyunturales, sino parte intrínseca de la concepción misma del desarrollo. La capacidad de respuesta ante una crisis futura se construye mucho antes de que esta ocurra, en decisiones que hoy suelen postergarse por falta de visión de largo plazo.

El rector advirtió, además, sobre una dificultad propia de la prevención: sus resultados son menos visibles que los de la respuesta inmediata. Cuando la prevención funciona, se manifiesta en una pérdida que no ocurrió, una infraestructura que resistió, un servicio que no se interrumpió. Por ello, exige decisiones de Estado antes de que la urgencia las haga evidentes, requiriendo voluntad política sostenida y no solo reacción ante la catástrofe.

Ante este escenario, el foro plantea fortalecer la gobernanza territorial, la inversión preventiva y la articulación entre actores para colocar el conocimiento científico en el centro de las decisiones. El Dr. Serida destacó que las capacidades necesarias no están concentradas en una sola organización: el conocimiento científico, la capacidad de decisión política, los recursos financieros y la experiencia territorial deben converger. De allí que la colaboración no sea simplemente deseable, sino una necesidad práctica. Ninguna institución por sí sola puede dar respuesta integral a problemas de esta magnitud; por el contrario, la mayor oportunidad del foro radica en lograr que capacidades que normalmente operan de manera aislada se encuentren alrededor de problemas comunes y generen soluciones más sólidas.

En este esquema, las universidades cumplen un papel protagónico y singular. No solo producen conocimiento aplicable a las decisiones presentes, sino que forman a quienes tomarán las decisiones del mañana. Además, aportan continuidad institucional: los gobiernos cambian, los proyectos terminan y las prioridades coyunturales se modifican, mientras que las universidades pueden preservar conocimiento, sostener capacidades y mantener una mirada de largo plazo frente a desafíos que trascienden periodos de gobierno. Los estudiantes, por su parte, no son solo receptores de conocimiento, sino actores activos que desde la investigación y la innovación ya aportan soluciones.

El rector planteó como interrogante central del encuentro: ¿Qué podemos hacer juntos que no podríamos hacer por separado? Esta pregunta, señaló, define el propósito de la red: no basta con crecer en número, es necesario convertir la comunidad académica en una red capaz de colaborar con otros actores, conectar conocimiento entre países y aportar soluciones concretas. Cada desastre deja pérdidas, pero también debe dejar aprendizaje; una experiencia adquirida con enorme dificultad en un territorio puede ayudar a otro a anticiparse, siempre que se preserve, comparta y adapte el saber acumulado. Evitar que cada pueblo, cada región y cada país tenga que reaprender lo que ya se sabe a costa de nuevas pérdidas es parte esencial de la responsabilidad compartida.

Finalmente, el Dr. Serida cerró con una reflexión realista y esperanzadora: no podemos saber cuándo llegará el próximo gran terremoto ni impedir que vuelva el Fenómeno El Niño, pero sí podemos actuar antes y llegar mejor preparados. Y esa preparación no se construye en la soledad de las instituciones, sino entre todos.

DATOS CONCEPTUALES — DEFINICIONES PRECISAS

Gestión Integral del Riesgo de Desastres (GIRD): Proceso sistemático de diseño, aplicación y evaluación de políticas, estrategias, planes, programas y proyectos orientados a la prevención, mitigación, preparación, atención, recuperación y reconstrucción ante situaciones de desastre. A diferencia de la gestión de crisis, la GIRD concibe el riesgo no como un evento inevitable, sino como el resultado de amenazas naturales combinadas con vulnerabilidades sociales, económicas e institucionales acumuladas a lo largo del tiempo. Su enfoque es integral, transversal y de largo plazo.

Adaptación al Cambio Climático (ACC): Ajuste de los sistemas naturales o humanos ante estímulos o efectos climáticos presentes o esperados, con el fin de moderar daños, aprovechar oportunidades o enfrentar consecuencias adversas. No se limita a reaccionar ante fenómenos extremos, sino a modificar patrones de desarrollo, infraestructura, planificación territorial y modelos productivos considerando escenarios climáticos futuros, reduciendo la vulnerabilidad estructural de los territorios y las poblaciones.

Vulnerabilidad preexistente: Conjunto de condiciones determinadas por factores o procesos físicos, sociales, económicos y ambientales que aumentan la susceptibilidad de una comunidad al impacto de amenazas. En el discurso inaugural se resalta que fenómenos como el Fenómeno El Niño no son únicamente causantes del daño, sino que revelan y amplifican debilidades acumuladas en la planificación, la infraestructura y la gestión pública mucho antes de que el evento se manifieste.

Gobernanza territorial: Conjunto de normas, instituciones, procesos y relaciones de colaboración entre actores públicos, académicos, privados y de la sociedad civil que intervienen en la planificación, uso y gestión sostenible del territorio. En el marco del foro, se plantea como condición indispensable para que las decisiones de prevención tengan efecto real y sostenido en el espacio geográfico.

CONCLUSIONES

1. – La gestión del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático no son temas sectoriales ni de emergencia, sino componentes estructurales del modelo de desarrollo nacional, por lo que deben integrarse en la planificación pública con visión de largo plazo y no reducirse a respuestas coyunturales.

2. – El impacto de los fenómenos naturales no depende exclusivamente de su magnitud, sino que está condicionado de manera determinante por vulnerabilidades acumuladas en la planificación territorial, la infraestructura y la gestión institucional, de modo que el Fenómeno El Niño y los sismos actúan como reveladores y amplificadores de debilidades preexistentes.

3. – La prevención presenta una dificultad política particular: sus resultados son menos visibles que los de la atención de emergencias, por lo que requiere decisiones de Estado anticipadas y sostenidas, independientes de la coyuntura, para evitar que la acción llegue siempre tarde.

4. – Ningún sector, institución ni disciplina puede enfrentar por sí solo la complejidad del riesgo y el cambio climático; la articulación entre el conocimiento científico, la decisión política, la inversión y la experiencia territorial es una necesidad práctica sin la cual las respuestas seguirán siendo fragmentadas e insuficientes.

5. – Las universidades cumplen un rol insustituible por su capacidad de generar conocimiento, formar profesionales y, fundamentalmente, preservar la continuidad de la mirada de largo plazo, más allá de los cambios de gobierno y las prioridades temporales. Su aporte es efectivo solo cuando se conecta con las capacidades de los demás actores del Estado y la sociedad.

6. – El intercambio regional de experiencias y aprendizajes es una herramienta de prevención poderosa: evitar que cada territorio tenga que reaprender a costa de nuevas pérdidas constituye una responsabilidad compartida, y la Red GIRD-ACC se presenta como el espacio idóneo para sistematizar, preservar y transferir ese conocimiento entre los países de Latinoamérica y el Caribe.

Fuente: Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe

Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe The 2026 International Forum of the Network of Higher Education Institutions Committed to Integrated Disaster Risk Management and Climate Change Adaptation (GIRD-ACC) of Latin America and the Caribbean was inaugurated today in the city of Lima, to continue through tomorrow, September 3. It is jointly organized by four nationally renowned academic institutions: the National Agrarian University La Molina (UNALM), the National University of Engineering (UNI), the National University of San Marcos (UNMSM), and ESAN University. The gathering brings together national and international specialists, State authorities, representatives of multilateral organizations, international cooperation, development banks, the private sector, and civil society, with the purpose of transitioning from a culture of reactive response to proactive prevention, placing scientific knowledge and risk management at the center of public and private decision-making in the face of extreme phenomena such as El Niño, earthquakes, droughts, and events associated with climate variability.

DEVELOPMENT — INAUGURAL ADDRESS BY DR. JAIME SERIDA NISHIMURA, RECTOR OF ESAN UNIVERSITY

The inaugural ceremony was delivered by Dr. Jaime Serida Nishimura, Rector of ESAN University, who in his capacity as host authority and member of the GIRD-ACC Network’s leadership welcomed national and international delegations. He was joined by the Minister of Environment, Vladimiro Huaroc Portocarrero —who was in charge of the official inauguration—; the Regional Representative of the United Nations Office for Disaster Risk Reduction, Nahuel Arenas García; the Vice Minister of Defense Policies, Rear Admiral (r) Edwin Rafael Zegarra Valdivia; the Acting Mayor of Santiago del Surco, Eliana Elizabeth Toledo Reyes; Jeri Ramón Ruffner, Rector of UNMSM; José Alberto Barrón López, Rector of UNALM; Arturo Talledo, Rector of the National University of Engineering (UNI); Ph.D. Miguel Estrada Mendoza; among other authorities.

Rector Serida began his intervention by emphasizing that the challenge convening the Forum does not belong to a single institution, sector, or discipline: it concerns us all because it relates directly to the way we build development and our capacity to protect it. In this regard, he recalled that the region is experiencing times of particular urgency: in recent weeks, several countries in Latin America have once again recorded significant seismic activity, while Peru knows from experience the effects of El Niño. Both phenomena, although different in nature, share a fundamental lesson: the consequences of a threat depend not exclusively on the force of nature, but also on vulnerabilities that have accumulated long before.

This premise underpins the Forum’s central approach: El Niño should not be reduced to a climatic event, but understood as an amplifier of pre-existing territorial vulnerabilities. From this arises a core conviction: if risk is addressed solely as an emergency, action arrives too late. Integrated disaster risk management and climate change adaptation are not sectoral or temporary issues —they are an intrinsic part of the very conception of development. The capacity to respond to a future crisis is built long before it occurs, in decisions that are often postponed today due to a lack of long-term vision.

The Rector also warned of a difficulty inherent to prevention: its results are less visible than those of immediate response. When prevention works, it is expressed in a loss that never occurred, an infrastructure that withstood, a service that was not interrupted. Therefore, it requires State-level decisions before urgency makes them evident, demanding sustained political will rather than mere reaction to catastrophe.

Faced with this scenario, the Forum proposes strengthening territorial governance, preventive investment, and coordination among stakeholders to place scientific knowledge at the center of decision-making. Dr. Serida highlighted that the necessary capacities are not concentrated in a single organization: scientific knowledge, political decision-making capacity, financial resources, and territorial experience must converge. Hence, collaboration is not simply desirable —it is a practical necessity. No institution alone can provide a comprehensive response to problems of this magnitude; on the contrary, the Forum’s greatest opportunity lies in bringing together capacities that normally operate in isolation around shared challenges to build more robust solutions.

Within this framework, universities play a leading and unique role. They not only produce knowledge applicable to present-day decisions, but also train those who will make the decisions of tomorrow. Furthermore, they provide institutional continuity: governments change, projects end, and short-term priorities shift —whereas universities can preserve knowledge, sustain capacities, and maintain a long-term perspective on challenges that transcend government terms. Students, meanwhile, are not merely recipients of knowledge, but active contributors who already provide solutions through research and innovation.

The Rector posed the central question of the meeting: What can we do together that we could not do separately? This question, he noted, defines the Network’s purpose: it is not enough to grow in numbers; it is necessary to transform the academic community into a network capable of collaborating with other stakeholders, connecting knowledge across countries, and delivering concrete solutions. Every disaster leaves losses, but it must also leave lessons; an experience gained with enormous difficulty in one territory can help another anticipate —provided that knowledge is preserved, shared, and adapted. Preventing every people, every region, and every country from having to relearn what is already known at the cost of new losses is an essential part of shared responsibility.

Finally, Dr. Serida closed with a realistic yet hopeful reflection: we cannot know when the next great earthquake will arrive, nor prevent El Niño from returning —but we can act beforehand and be better prepared. And that preparation is not built in isolation, but together.

CONCEPTUAL DATA — PRECISE DEFINITIONS

Integrated Disaster Risk Management (IDRM): A systematic process of designing, implementing, and evaluating policies, strategies, plans, programs, and projects aimed at prevention, mitigation, preparedness, response, recovery, and reconstruction in the event of disasters. Unlike crisis management, IDRM conceives risk not as an inevitable event, but as the outcome of natural hazards combined with social, economic, and institutional vulnerabilities accumulated over time. Its approach is comprehensive, cross-cutting, and long-term.

Climate Change Adaptation (CCA): Adjustment of natural or human systems in response to actual or expected climatic stimuli or their effects, aimed at moderating harm, capitalizing on opportunities, or coping with adverse consequences. It is not limited to reacting to extreme events, but involves modifying development patterns, infrastructure, territorial planning, and production models while considering future climate scenarios, thereby reducing structural vulnerability of territories and populations.

Pre-existing Vulnerability: A set of conditions determined by physical, social, economic, and environmental factors or processes that increase the susceptibility of a community to the impact of hazards. The inaugural address emphasizes that phenomena such as El Niño are not the sole cause of damage, but rather reveal and amplify accumulated weaknesses in planning, infrastructure, and public management long before the event manifests.

Territorial Governance: The set of norms, institutions, processes, and collaborative relationships among public, academic, private, and civil society stakeholders involved in the planning, use, and sustainable management of territory. Within the Forum’s framework, it is presented as an essential condition for preventive decisions to produce real and sustained effects across the geographic space.

CONCLUSIONS

1. – Disaster risk management and climate change adaptation are not sectoral or emergency-related issues —they are structural components of the national development model, and must therefore be integrated into public planning with a long-term vision rather than reduced to short-term responses.

2. – The impact of natural phenomena depends not exclusively on their magnitude, but is critically shaped by vulnerabilities accumulated in territorial planning, infrastructure, and institutional management; accordingly, El Niño and earthquakes act as revealers and amplifiers of pre-existing weaknesses.

3. – Prevention faces a particular political difficulty: its results are less visible than those of emergency response. It therefore requires anticipatory and sustained State decisions, independent of political cycles, to ensure that action is not always taken too late.

4. – No single sector, institution, or discipline can address the complexity of risk and climate change in isolation; coordination between scientific knowledge, political decision-making, investment, and territorial experience is a practical necessity —without it, responses will remain fragmented and insufficient.

5. – Universities fulfill an irreplaceable role through their ability to generate knowledge, train professionals, and —most importantly— preserve the continuity of long-term vision beyond changes in government and shifting priorities. Their contribution is effective only when connected with the capacities of other State and societal stakeholders.

6. – Regional exchange of experiences and lessons learned is a powerful preventive tool: ensuring that each territory does not have to relearn at the cost of new losses is a shared responsibility, and the GIRD-ACC Network stands as the ideal space to systematize, preserve, and transfer that knowledge across Latin America and the Caribbean.

Source: Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe