"¡ONPE Publica Directiva! Pasos rigurosos para procesar actas y garantizar resultados irreprochables, ¿Conoce cómo funciona el sistema de seguridad de los resultados electorales?"

Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe Con el firme propósito de asegurar un proceso ordenado, seguro y absolutamente transparente, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ha oficializado una nueva directiva técnica que regula paso a paso todo el tratamiento, procesamiento y cómputo de las actas electorales que llegan a los centros de datos distribuidos en todo el país. Esta normativa es clave para el correcto desarrollo tanto de las Elecciones Generales 2026 como de la Segunda Elección Presidencial 2026, permitiendo que cada voto emitido sea registrado, verificado y contabilizado bajo estándares rigurosos de calidad y legalidad.

El documento, aprobado mediante la Resolución Jefatural N.° 000093-2026, establece con precisión las disposiciones de obligatorio cumplimiento al interior de la institución electoral, definiendo responsabilidades, plazos y protocolos técnicos que serán aplicados en las 126 Oficinas Descentralizadas de Procesos Electorales (ODPE) habilitadas a nivel nacional. Estas sedes descentralizadas funcionan como los centros neurálgicos donde converge la información de cada mesa de sufragio, constituyendo la columna vertebral del sistema de transmisión y procesamiento de resultados oficiales.

Para garantizar la integridad de la información desde su recepción hasta su validación final, la directiva dispone que se sigan estrictamente los siguientes pasos técnicos y operativos:

1.- Al llegar a un centro de cómputo procedentes de los locales de votación, las actas son revisadas para comprobar si conservan la lámina de protección que los miembros de mesa colocaron sobre los resultados y las observaciones, y si llegaron en un sobre debidamente lacrado.

2.- Las actas se digitalizan y las imágenes pasan por un control de calidad manual o automatizado.

3.- La información de las actas es digitada dos veces –una de ellas, por un asistente virtual– y, si difieren los datos digitados, otro operador del centro de cómputo efectúa una tercera digitación.

4.- Luego de completar y verificar lo digitado, las actas quedan clasificadas como contabilizadas, observadas, con solicitud de nulidad o con voto impugnado. Estos tres últimos tipos de actas se separan para su entrega inmediata a un Jurado Electoral Especial (JEE).

5.- La directiva precisa que un acta debe ser observada cuando presenta una de estas formas de error material: inconsistencia en las cifras consignadas (error aritmético); grafías ilegibles, borrones o enmendaduras; información incompleta en las secciones de sufragio y escrutinio; falta de datos en los casilleros de la votación; no contener la cantidad mínima de firmas requeridas.

La norma interna también detalla los mecanismos de recuperación y solución de contingencias, definiendo claramente en qué casos corresponde reprocesar un acta y describiendo el procedimiento técnico estricto que permite recuperar las actas electorales extraviadas o siniestradas, asegurando que ningún registro se pierda definitivamente si existen medios para reconstruirlo o verificarlo. Asimismo, se señala de qué manera se integran al cómputo oficial las resoluciones provenientes de los Jurados Electorales Especiales (JEE), y se establece el protocolo preciso que se debe seguir cuando estos organismos solicitan la entrega física de las cédulas de sufragio para realizar un recuento de votos, garantizando siempre la cadena de custodia.

Más allá de ser un manual de procedimientos, esta directiva ratifica las normas generales del sistema electoral peruano y determina con claridad las funciones y responsabilidades de cada servidor público involucrado en estas tareas, todo ello estrictamente alineado con el marco legal vigente y la Constitución Política. Con esta regulación, la ONPE refuerza su compromiso de brindar certeza jurídica a la ciudadanía, demostrando que detrás de cada resultado publicado existe un proceso técnico riguroso, sometido a controles cruzados y diseñado para defender la voluntad popular expresada en las urnas.

DATOS DIMENSIONALES DEL PROCESO ELECTORAL

1.- Sistema de seguridad múltiple: El proceso de doble digitación —manual y automática— sumado a la verificación física de sellos y láminas de seguridad, configura un sistema de controles cruzados que minimiza al máximo cualquier margen de error humano o técnico, asegurando que los datos ingresados sean exactos y fieles a lo registrado en las mesas.

2.- Separación de funciones y competencias: La norma establece con claridad la frontera entre lo que procesa la ONPE y lo que es competencia exclusiva de los Jurados Electorales Especiales. Al separar inmediatamente las actas observadas, impugnadas o con solicitud de nulidad, se respeta la autonomía de los organismos jurisdiccionales y se garantiza que cualquier controversia sea resuelta conforme a derecho y no solo por criterios administrativos.

3.- Cobertura total y manejo de imprevistos: La regulación no solo piensa en el escenario ideal, sino que también contempla soluciones para situaciones adversas como pérdida, daños o necesidad de recuentos físicos. Esto, sumado a la cobertura de las 126 ODPE en todo el país, demuestra una organización logística y normativa preparada para asegurar que el cómputo sea completo, llegando incluso a las zonas más alejadas.

Fuente: Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe

Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe With the firm purpose of ensuring an orderly, secure, and fully transparent process, the National Office of Electoral Processes (ONPE) has officially enacted a new technical directive regulating, step by step, the entire handling, processing, and counting of electoral records received at data centres distributed throughout the country. This regulation is key to the proper conduct of both the 2026 General Elections and the 2026 Second Presidential Election, ensuring that every vote cast is registered, verified, and tallied under rigorous standards of quality and legality.

The document, approved through Headship Resolution No. 000093‑2026, precisely establishes provisions of mandatory compliance within the electoral institution, defining responsibilities, timelines, and technical protocols to be applied across the 126 Decentralised Electoral Process Offices (ODPE) enabled nationwide. These decentralised offices function as nerve centres where information from every polling station converges, forming the backbone of the system for transmitting and processing official results.

To guarantee the integrity of information from its receipt through to its final validation, the directive mandates strict adherence to the following technical and operational steps:

1.- Upon arrival at a counting centre from polling stations, records are inspected to verify whether they still bear the protective sheet placed over results and observations by polling station officials, and whether they have been delivered in a properly sealed envelope.

2.- The records are digitised, and the images undergo either manual or automated quality control.

3.- Information from the records is entered twice — on one occasion by a virtual assistant — and, where the entered data differs, a third entry is made by another counting centre operator.

4.- Once data entry and verification are complete, records are classified as counted, observed, subject to a nullity request, or containing a challenged vote. The latter three categories are set aside for immediate submission to a Special Electoral Jury (JEE).

5.- The directive specifies that a record must be marked as observed when it contains any of the following types of material error: inconsistency in the figures entered (arithmetic error); illegible handwriting, erasures, or amendments; incomplete information in the voting and counting sections; missing data in voting fields; or failure to include the minimum required number of signatures.

The internal regulation also details mechanisms for recovery and contingency management, clearly defining cases in which a record should be reprocessed and describing the strict technical procedure enabling the recovery of lost or damaged electoral documents. This ensures that no record is permanently lost if means exist to reconstruct or verify it. Likewise, it sets out how resolutions issued by Special Electoral Juries (JEE) are incorporated into the official count, and establishes the exact protocol to be followed when these bodies request the physical delivery of ballot papers for a recount, always safeguarding the chain of custody.

Beyond serving as a procedural manual, this directive reaffirms the general rules of the Peruvian electoral system and clearly defines the roles and responsibilities of every public official involved in these tasks — all strictly aligned with the current legal framework and the Political Constitution. Through this regulation, ONPE reinforces its commitment to providing legal certainty to citizens, demonstrating that every published result is the outcome of a rigorous technical process, subject to cross‑checks and designed to uphold the popular will expressed at the polls.

DIMENSIONAL DATA OF THE ELECTORAL PROCESS

1.- Multiple security system: The double data‑entry process — manual and automated — combined with physical verification of seals and security sheets, creates a system of cross‑checks that minimises any margin for human or technical error, ensuring that data entered is accurate and faithful to what was recorded at polling stations.

2.- Separation of functions and powers: The rule clearly defines the boundary between matters processed by ONPE and those falling within the exclusive competence of Special Electoral Juries. By immediately separating records that are observed, challenged, or subject to nullity requests, the autonomy of judicial bodies is respected and it is guaranteed that any dispute will be resolved in accordance with the law rather than solely on administrative criteria.

3.- Full coverage and contingency management: The regulation addresses not only the ideal scenario but also provides solutions for adverse situations such as loss, damage, or the need for physical recounts. Together with the nationwide coverage provided by the 126 ODPE offices, this demonstrates a logistical and regulatory organisation prepared to ensure a complete count that reaches even the most remote areas.

Source: Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe

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