Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe El Observatorio de Lucha contra el Comercio Ilícito (OLCI) de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) ha presentado un estudio revelador que cambia la forma de ver el problema de la ropa usada en el Perú. Lejos de ser un comercio informal aislado, se trata de una cadena internacional organizada vinculada al crimen, la corrupción y la contaminación, que comparte rutas con el narcotráfico, el tráfico de armas y de personas.
El trabajo, realizado por el Instituto de Criminología, detalla cómo funciona toda esta red: desde que llega al continente hasta que se vende en el mercado local o se convierte en basura que daña el ambiente. El presidente de la Comisión de Lucha contra el Comercio Ilícito de la SNI, Ricardo Gutiérrez Rojas, señaló que las políticas públicas deben basarse en evidencia real para atacar los puntos críticos y no engañarse pensando que es un problema menor.
Por su parte, el presidente de la SNI, Felipe James Callao, recordó que casi la mitad de las empresas industriales del país sufre los efectos del comercio ilícito, siendo el contrabando la amenaza principal. La intendenta nacional de Desarrollo e Innovación Aduanera, Marilú Llerena Aybar, reafirmó el compromiso de la Sunat y la importancia de trabajar unidos entre Estado y sector privado.
DATOS CONCEPTUALES
Comercio ilícito: Intercambio de bienes que viola leyes, normativas o acuerdos internacionales, evadiendo impuestos, controles sanitarios o de seguridad.
Cadena de suministro: Conjunto de pasos, personas y actividades necesarias para que un producto llegue hasta el consumidor. En este caso, es una cadena criminal y transnacional.
Tráfico hormiga: Ingreso de mercancía ilegal en cantidades pequeñas y frecuentes, para no levantar sospechas, sumando grandes volúmenes en total.
Economías ilícitas: Actividades que generan dinero mediante delitos. Estas redes comparten rutas y transportes: lo que entra como ropa usada puede ir acompañado de otros productos prohibidos.
Corredores fronterizos: Caminos y vías de comunicación entre países. Cuando no hay control, se convierten en vías para todo tipo de delitos.
Residuos textiles: Prendas que no se venden y terminan como basura, muchas veces contaminando suelos y ríos en zonas alejadas.
LO QUE REVELA EL ESTUDIO
La investigación identificó 11 eslabones, 32 actividades y 88 tareas en toda la cadena, donde participan redes de tráfico, fraude documental y corrupción. Se detectaron además 24 puntos donde la ropa termina convertida en desecho, dañando el ambiente.
El dato más preocupante lo dio Nicolás Zevallos, del Instituto de Criminología: no hay rutas separadas para cada delito. El mismo transporte que ingresa ropa usada puede traer mercurio ilegal, armas, personas o droga. Las redes criminales aprovechan los mismos caminos para todo.
El estudio señala que Chile es la principal puerta de ingreso hacia Sudamérica. Solo en 2023, ese país importó 143 millones de dólares en ropa usada, lo que equivale a más de 136 mil toneladas al año. Gran parte de eso termina entrando ilegalmente al Perú por la frontera sur, por Bolivia, por lagos y por caminos no autorizados.
Una vez dentro, la ropa se almacena, se clasifica y se distribuye por todo el país usando incluso redes sociales y plataformas digitales, dificultando el control.
CONCLUSIONES
1.- La ropa usada ilegal no es un problema menor ni de pequeños comerciantes: es una cadena organizada que cruza fronteras, comete delitos graves y daña a la industria nacional y al ambiente.
2.- Las rutas que usan para traer ropa usada son las mismas que usan para otros delitos: no controlar el ingreso de esta mercancía significa dejar abierta la puerta al narcotráfico, al tráfico de armas y de personas.
3.- El Estado debe atacar a las redes grandes y sus financistas, no solo perseguir al vendedor pequeño. Se necesita inteligencia, tecnología y cooperación entre países.
4.- Luchar contra este comercio y proteger el medio ambiente son una sola cosa: la ropa que no se vende termina como basura que contamina suelos y aguas, por lo que la solución debe ser integral.
Fuente: Agencia Peruana de Noticias PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe

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More than 136,000 tons a year: a volume that overwhelms and harms us. The entry of used clothing into the country is the open door through which all crimes enter; a single route for clothing, drugs and weapons with total impunity.
Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe The Observatory for the Fight against Illicit Trade (OLCI) of the National Society of Industries (SNI) has presented a revealing study that changes the way the problem of used clothing in Peru is viewed. Far from being an isolated informal trade, it is an organized international chain linked to crime, corruption and pollution, which shares routes with drug trafficking, arms trafficking and human trafficking.
The work, carried out by the Institute of Criminology, details how this entire network operates: from its arrival on the continent until it is sold in the local market or becomes waste that harms the environment. The president of the SNI Commission for the Fight against Illicit Trade, Ricardo Gutiérrez Rojas, stated that public policies must be based on real evidence in order to attack critical points and not deceive oneself into thinking this is a minor problem.
For his part, the president of the SNI, Felipe James Callao, recalled that almost half of the country’s industrial companies suffer the effects of illicit trade, with smuggling being the main threat. The National Superintendent of Customs Development and Innovation, Marilú Llerena Aybar, reaffirmed SUNAT’s commitment and the importance of working together between the State and the private sector.
CONCEPTUAL DATA
Illicit trade: Exchange of goods that violates laws, regulations or international agreements, evading taxes, health or security controls.
Supply chain: Set of steps, people and activities required for a product to reach the consumer. In this case, it is a criminal and transnational chain.
Ant trafficking: Entry of illegal merchandise in small, frequent quantities, so as not to arouse suspicion, adding up to large volumes in total.
Illicit economies: Activities that generate money through crimes. These networks share routes and transport: what enters as used clothing may be accompanied by other prohibited products.
Border corridors: Roads and communication routes between countries. When there is no control, they become pathways for all types of crimes.
Textile waste: Garments that are not sold and end up as waste, often contaminating soils and rivers in remote areas.
WHAT THE STUDY REVEALS
The research identified 11 links, 32 activities and 88 tasks throughout the chain, involving trafficking networks, document fraud and corruption. It also detected 24 points where clothing ends up as waste, harming the environment.
The most worrying data came from Nicolás Zevallos, of the Institute of Criminology: there are no separate routes for each crime. The same transport that brings in used clothing may also carry illegal mercury, weapons, people or drugs. Criminal networks take advantage of the same routes for everything.
The study indicates that Chile is the main entry gateway to South America. In 2023 alone, that country imported 143 million dollars worth of used clothing, equivalent to more than 136,000 tons per year. Much of this ends up entering Peru illegally through the southern border, via Bolivia, through lakes and along unauthorized roads.
Once inside, the clothing is stored, sorted and distributed throughout the country using even social media and digital platforms, making control difficult.
CONCLUSIONS
1.- Illegal used clothing is neither a minor problem nor one involving only small-scale traders: it is an organized chain that crosses borders, commits serious crimes and harms national industry and the environment.
2.- The routes used to bring in used clothing are the same ones used for other crimes: failing to control the entry of this merchandise means leaving the door open to drug trafficking, arms trafficking and human trafficking.
3.- The State must target large networks and their financiers, rather than only pursuing small-scale vendors. Intelligence, technology and international cooperation are required.
4.- Fighting this trade and protecting the environment are one and the same: unsold clothing ends up as waste contaminating soils and waters, so the solution must be comprehensive.
Source: Peruvian News Agency PRENSAPERU.PE https://www.prensaperu.pe Twitter: @prensaperupe